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TENIS

ATP. Bruguera: "No me dejó contento saber que Agassi me ganó el oro olímpico haciendo trampas"

ATP. Bruguera: 'No me dejó contento saber que Agassi me ganó el oro olímpico haciendo trampas'
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sábado 16 de enero de 2021, 18:22h
El emblema del tenis español se sinceró sobre aquel brete trascendental en su carrera.

Sergi Bruguera es un nombre grueso en la historia del tenis español. De sobra conocida es su brillante trayectoria como tenista profesional, en la que llegó a tocar la cima y a acercarse al número 1 del ránking ATP -fue el primer español en cosechar una victoria en un torneo de Grand Slam desde que lo lograra Manuel Orantes en 1975-. Pero su legado se ha multiplicado gracias a su labor como capitán del equipo español de la Copa Davis, título que alzó en 2019 en Madrid y por el que peleará en este 2021.

Con 50 años recién cumplidos, el referente nacional del deporte de la raqueta ha compartido algunas reflexiones en torno a su biografía, a la salud del tenis español y al brete que está atravesando el país y el planeta en este largo puñado de meses de pandemia. Lo ha hecho sin pelos en la lengua y con la sinceridad que le caracteriza. Aunque a veces la distancia no acabe de curar las heridas pasadas.

Ese es el caso de la medalla de plata que consiguió en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. En aquella cita llegó a la final de la disciplina individual y se midió a Andre Agassi. El estadounidense se alzó con el oro, ganando con claridad por 2-6, 3-6, 1-6. Sin embargo, el astro norteamericano confesó posteriormente, en sus memorias, que había usado sustancias dopantes.

Ante el recuerdo de este episodio, Bruguera alegó lo siguiente: Cuando salió el libro yo estaba fuera y me contaron que Agassi decía que se había dopado en aquella final. Y me preguntaron si yo aceptaría la medalla de oro si se la quitaban. Respondí que evidentemente la aceptaría, porque él había hecho trampas y yo no. No me dejó contento saber que me había ganado haciendo trampas.

Eso sí, defendió que aquella medalla y la experiencia relacionada "es una de las cosas más importantes y que más ilusión me han hecho en mi carrera". "Los Juegos Olímpicos son la historia viva del deporte. Lo que pasa es que no era un objetivo que yo hubiese tenido previamente porque cuando empecé a jugar al tenis aún no era deporte olímpico. Así que una medalla olímpica es una cosa que no había soñado tener y encima la conseguí en una pista dura en Estados Unidos".

Y zanjó el asunto de Agassi analizando al personaje. "Hay cosas que pongo un poco en duda. Agassi explicó que no le gustaba el tenis, pero después jugó hasta los 36 años. Si no te gusta el tenis, cuando tu padre deja de estar encima ¿lo dejas, no? Me hace un poco de gracia la gente que dice esto. En mi caso me encantaba el tenis y me encantaba competir. Evidentemente es muy duro entrenar cada día y tienes dolores porque pones el cuerpo al límite. Pero si quieres ganar cosas importantes debes pagar un precio que es trabajar duro y sufrir en la pista", desglosó.

De vuelta a su currículo, y retomando lo que tenía en su horizonte como objetivos a cumplir cuando empezó a competir en la élite. el actual capitán de la selección española destacó que "cada paso que daba era con el objetivo de ganar Roland Garros y cuando lo conseguí fue el momento más importante de mi vida deportiva". "Mi determinación siempre fue ser el mejor tenista posible y mi ilusión ganar Roland Garros. Nunca he tenido dudas de que el tenis era a lo que me quería dedicar y lo que me gustaba de verdad", recalcó.

Su primera victoria en París llegó en 1993 y ganaría, también, la edición de 1994. Así lo valora: "La primera vez indiscutiblemente fue la más importante. Fue muy impactante para mí. Además, en la final gané a Jim Courier (6-4, 2-6, 6-2, 3-6 y 6-3), el número uno del mundo y quien había ganado el torneo los dos años anteriores. Fue un partido a cinco sets y remonté al final, fue muy emocionante". "En esa época para mí era impensable ganar dos Roland Garros. Con uno ya hubiese dado mi carrera por culminada. Hasta entonces solo habían ganado dos Roland Garros siete u ocho jugadores en la historia. Fue una cosa extraordinaria. Evidentemente hoy en día lo que hace Rafa en Roland Garros es incomparable. No se puede hablar de las dos cosas en la misma frase", sentenció.

Preguntado por cuál era su variable menos optimizada cuando jugaba, aquello que le impidió acceder a la cima de la clasificación mundial (de la que llegó a ser 3º), lo tiene claro. "Me hubiese hecho mucha ilusión (ser número uno), aunque tan solo fuera durante una semana, pero jugar en las pistas indoor era como hacerlo en hielo y en hierba pasaba lo mismo, era saque-red y poco más. El punto más largo duraba tres golpes. Además, durante mi formación no jugué en pista cubierta hasta que ya tuve 18 años y era el número 20 del mundo. Mis primeros dos torneos en pista cubierta fueron Estocolmo y París Bercy. Y la primera vez que jugué en pista dura fue en el US Open, también con 18 años.

Sin eludir ninguna cuestión, confesó lo sufrido en el inicio de su trayectoria. Cuando rivalizaba con Emilio Sánchez Vicario y sólo era un juvenil. "Lo viví mal. Fue una situación difícil para mí. Yo tan solo tenía 18 años y el tenis entonces no era como ahora, que es muy abierto y se sabe todo. Esa presión fue complicada, no fue un hecho agradable", admitió, para, de inmediato, aclarar que "no creo que esa situación me trajera nada bueno. Ese problema me hizo estar mal cuando yo hubiese tenido que estar concentrado en jugar".

De vuelta al presente, esta es su percepción del 2020: "Ha sido un año muy complicado y difícil, como para todo el mundo. A nivel deportivo se suspendió la Copa Davis en 2020 y prácticamente no hay torneos. Y evidentemente me preocupa la salud y el hecho de no poder ver mucho a mis padres y a otros familiares. Por otro lado, hacía mucho tiempo que no pasaba tanto tiempo sin viajar. Eso me ha traído una de las pocas cosas positivas: pasar más tiempo con mis hijos y mi mujer".

Y aplicando el foco sobre cómo ha afectado la irrupción del coronavirus al nuevo formato de la Copa Davis -ganado por España, en Madrid, bajo su mandato-, Bruguera entiende que "esa primera edición con el nuevo formato salió bastante bien, pero hubo cosas mejorables. Y cuando hay una cosa nueva lo que esta necesita es continuidad para que acabe de funcionar. Este parón es evidente que no le ha hecho bien a la Copa Davis". Pero, por otro lado, cree que los jugadores "tendrán más ganas de jugar torneos después de haber pasado un año prácticamente sin jugar. Lo que le gusta a un jugador de tenis es disputar torneos y competir", con lo que considera que los tenistas no limitarán los torneos a disputar, sino todo lo contrario.

Siguiendo esa línea, pronosticó que la segunda edición de esta Copa Davis se disputará en Madrid porque "dentro de tantos meses habrá mejorado la situación. No sé si se podrá jugar con total normalidad, pero supongo que ya podrá haber por lo menos un poco de público". Y, ya en harina, fue transparente al calibrar el estatus de la selección nacional en ese campeonato. "España siempre es un equipo muy competitivo y está entre los favoritos, pero evidentemente cambia mucho que juegue Rafa Nadal o no", alegó. Para despedirse deslizando más un anhelo que otra cosa. "Él (Nadal) siempre tiene ganas de jugar para su país. Solo hace falta ver cómo jugó y lo que hizo en la edición del 2019. A la mínima que pueda querrá jugar, siempre está dispuesto", zanjó.

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