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TENIS

Abierto de Australia. El caso de Novak Djokovic contra el estado de Victoria

Abierto de Australia. El caso de Novak Djokovic contra el estado de Victoria
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jueves 21 de enero de 2021, 00:02h
Se multiplican las críticas locales al serbio por pedir que se alivien las restricciones a los tenistas.

Hay más de 70 jugadores de tenis que en este momento se encuentran aislados, en habitaciones individuales y sin posibilidad de salir, en Melbourne. Todos ellos viajaron a esa ciudad desde, diferentes puntos del planeta, con la intención de participar en el Abierto de Australia. Pero tuvieron la mala suerte de compartir avión con pasajeros que estaban contagiados de coronavirus. Desde que aterrizaron en territorio aussie se les aplicó las estrictas medidas planteadas entre el Gobierno del país, el equipo gubernamental del estado de Victoria y los organizadores del primer Grand Slam del año.

Roberto Bautista, Carlos Alcaraz -el jugador llamado a heredar el rol de Rafael Nadal- y Paula Badosa con los representantes españoles más destacados que están cumpliendo una dura cuarentena de 14 días. Que congela su preparación previa y la hoja de ruta que habían previsto para este inicio de curso. Centrados en realizar un trabajo mental sobresaliente para que el encierro no les pase factura. Lidiando con la ansiedad sobrevenida.

Las quejas de los tenistas se han multiplicado desde el fin de semana. Muchos de ellos han solicitado que les permitan tener contacto con sus respectivos entrenadores, para poder hablar con alguien cara a cara, al menos. Sin embargo, las autoridades políticas, sanitarias y deportivas australianas no son del todo receptivas. Entre otras cosas, porque llevan doce días sin sufrir un contagio local de coronavirus, desde que aplicaron un confinamiento domiciliario a su población que se extendió durante 112 días.

Ahora han recibido a cinco infectados en los vuelos chárter fletados por la organización del Abierto de Australia. Y los gestores no están dispuesto a dar un paso atrás que conlleve exigir más esfuerzos a la ciudadanía. No está en la mesa, aunque los profesionales del tenis hayan solicitado una flexibilización de las condiciones de la clausura temporal a la que han sido sometidos.

Novak Djokovic ha tomado la palabra de manera oficial. Ha redactado una carta en la que planteó la relajación de las medidas de cuarentena de los tenistas que participan en el Abierto de Australia, que se celebra del 8 al 21 de febrero. Se la hizo llegar al organizador del torneo y al equipo legislador que gestiona el estado de Victoria, cuya capital es Melbourne. Solicitó, entre otros extremos, la reducción del tiempo de los partidos (por los problemas para que todos los jugadores completen sus entrenamientos- y que se permita practicar durante unas horas al día a los aislados.

Daniel Andrews, jefe del Ejecutivo del estado de Victoria, compareció en sala de prensa para dejar claro que "la gente es libre de presentar una lista de demandas, pero la respuesta es no". Y sentenció el asunto subrayando que las medidas sanitarias impuestas en torno al Abierto de Australia "fueron expuestas claramente de antemano".. Esto es, los tenistas sabían lo que podía pasar si aceptaban viajar. Pero hay muchos de ellos que denuncian una falta de información en este sentido. Que alegan que de saberlo, se habrían saltado la gira australiana de sus calendarios. Una de ellas es Yulia Putintseva, quien publicó el sábado por la noche un vídeo de un ratón dentro de su habitación en donde cumple la cuarentena.

"No hay trato especial para nadie", insistió Andrews, que ha tenido que lidiar con la segunda ola del Covid en su territorio -el más golpeado del país en este intervalo por la pandemia-. Djokovic lo intentó y no le resultó efectiva la probatura. Asumió el rol de dirigentes de su sindicato de jugadores paralelo a la ATP, mas no tuvo el poder de convicción ante la emergencia sanitaria que ha azotado a ese territorio hace no mucho. En consecuencia, el serbio se ha ganado la animadversión de las autoridades locales y de parte de la ciudadanía.

Tampoco ha hecho gracia que sea él que toma la palabra de manera oficial, en representación de los tenistas afectados. Y es que 'Nole', como Rafael Nadal, Serena Williams y el resto de la élite de los circuitos masculino y femenino, no se encuentra en Melbourne ni en cuarentena. El jugador del Belgrado disfruta de las comodidades de la 'burbuja' que el Abierto de Australia les ha preparado en la ciudad de Adelaida. Con posibilidad de entrenar, salir de la habitación, compartir tiempo y espacio con su entrenador y otros compañeros instalados en ese recinto.

Por todo ello, Djokovic ha reaccionado. Ha publicado un comunicado en sus redes sociales para aclarar sus intenciones al enviar una carta de seis reclamaciones al CEO de Tennis Australia -Craig Tiley- y a las instancias políticas que rigen el estado de Victoria. Siente el astro de 33 años que se ha malinterpretado su intención y sus palabras, así que ha elaborado esta explicación:

"Australia, a raíz de las recientes críticas recibidas en las redes sociales y medios de comunicación acerca de mi carta a Craig Tiley (director del Open de Australia), me gustaría clarificar un par de cosas. Mis buenas intenciones hacia mis compañeros en Melbourne se han malinterpretado como egoístas o desagradecidas. Esto está lejos de ser la verdad".

"No todos los actos se toman con el valor acertado y cuando veo las consecuencias de las cosas, me pregunto si simplemente debería sentarme y disfrutar de mis privilegios en lugar de prestar atención a las dificultades de otras personas. Sin embargo, siempre elijo hacer algo y estar al servicio a pesar de todas las consecuencias y malinterpretaciones.

Me preocupo de forma genuina por mis compañeros y entiendo muy bien cómo funciona este mundo y quién obtiene más y mejor y el por qué. Yo me he ganado mis propios privilegios por el camino duro, y por ese mismo motivo es difícil para mí ser un simple espectador sabiendo lo mucho que cada ayuda o cada gesto me importaba a mí cuando era pequeño e insignificante en este mundo. Por ello, uso mi posición de privilegio para ayudar todo lo que pueda donde y cuando sea necesario.

Siempre he tenido buena relación con Craig y respeto y agradezco el esfuerzo que le pone para que cada año para hacer que el Abierto de Australia sea un lugar al que desear volver cada vez. En nuestro intercambio de emails, aproveché la oportunidad para lanzarle unas ideas de potenciales mejoras que podrían implementarse en las cuarentenas de los jugadores en Melbourne que estuvieran encerrados.

Fueron algunas sugerencias e ideas que recopilé de otros jugadores en nuestras conversaciones y no había ninguna mala intención, solo intentaba ayudar. Sabía que no había muchas opciones de que nuestras peticiones fueran aceptadas, como mi petición de pasar la cuarentena con mi equipo en Melbourne, en lugar de Adelaida, que fue denegada antes de nuestro viaje, por las estrictas medidas del Gobierno. Como no podía estar con los otros jugadores en Melbourne, me puse a su disposición si lo necesitaban.

Entiendo que organizar eventos deportivos en medio de una pandemia puede suponer un riesgo a la salud local y a los propios jugadores. Por ello, quiero expresar mi gratitud a Tennis Australia, al Gobierno de Australia y a los ciudadanos por tomar ese riesgo con nosotros, por su amor a este deporte y por lo las oportunidades múltiples que esto puede aportar a la economía del país y a su gente.

Creo que la situación ha escalado en los medios de comunicación y se ha generado la impresión general de que los jugadores (incluido yo mismo) son desagradecidos, débiles y egoístas por las sentimientos desagradables que han ido expresando durante sus cuarentenas. Siento que se haya llegado a ese punto porque sé lo agradecidos que están muchos de ellos. Hemos venido todos a Australia a competir. No poder entrenar y prepararnos antes de que empiece el torneo no es fácil. Ninguno de nosotros ha cuestionado los 14 días de cuarentena a pesar de lo que se ha dicho en los medios de comunicación.

Estoy deseando poder jugar en frente de la gente y unirme a la energía de la ciudad que siempre me ha conducido a muchas victorias. También estoy deseando unirme al resto de mis compañeros en Melbourne. Estoy totalmente abrumado por el número de mensajes de gratitud y cariño que he recibido en los últimos días.

Os deseo mucha salud y amor, Novak".

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