El central del Barcelona volvió a agitar la bandera del presunto favor arbitral a los merengues.
Gerard Piqué se encuentra ultimando la rehabilitación de la lesión de larga duración que sufrió el pasado 21 de noviembre. En la visita del Barcelona al Metropolitano, el defensor fue al choque con un jugador rojiblanco y su rodilla se dobló en un ángulo no natural. El resultado, pruebas mediante, resultaría el peor posible: esguince de grado tres en el ligamento lateral interno y una lesión de ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha.
El emblema azulgrana se mentalizó para afrontar un proceso de recuperación trabajoso, con factores de crecimiento administrados por el equipo del doctor Ramón Cugat. Eligió no ser intervenido quirúrgicamente y eso provocó que su periodo de baja superaría los tres meses, complicando la labor de Ronald Koeman. Con todo, esta misma semana ya se le va visto efectuar carrera en la Ciutat Esportiva de Sant Joan Despí.
Está Piqué, por tanto, de enhorabuena. Este miércoles acudió, asimismo, al debut de Eder Sarabia como entrenador del FC Andorra, club del que es propietario el futbolista de 34 años. Él confió en el segundo de Quique Setién para reflotar el proyecto del conjunto andorrano y quiso ver de primera mano el estreno del preparador. Vencería el club del Principado por 0-2 al Espanyol B, con lo que no podía salir mejor la apuesta. Ahora, Sarabia ha de remangarse para dar consistencia a su mandato en Segunda B. El guiño del destino le colocará compitiendo contra el Barcelona B, en el Estadio Johan Cruyff, este fin de semana.
“Gerard Piqué ha entrado al vestuario a felicitar a los jugadores y también al cuerpo técnico. Hemos estado hablando antes y después del partido y, como siempre voy diciendo, a mí lo que más me ha atraído es su implicación en el proyecto y el conocimiento que tiene del equipo”, comentó Sarabia, quien aclaró que el capitán azulgrana le puso como objetivo "primero, ganar el domingo, que es un objetivo bastante bonito. Será muy bonito jugar contra el Barça B, pero hoy también ha sido especial jugar contra el Espanyol B".
En ese marco mental, Piqué ha comparecido este jueves ante los micrófonos del canal Post United y el youtuber DjMaRiiO. Y en esa charla, distendida, se ha soltado. Sincero, como siempre, ha entrado en las cuestiones más espinosas. Una de ellas ha sido la salida de Luis Suárez. "No lo hice yo, eh. Yo no. Pregunta a quien lo dejó ir. No es culpa mía", comentó, haciendo referencia a Josep Maria Bartomeu. Y ofreció esta versión sobre si en Can Barça mandan los jugadores: "Quiero decir una respuesta lógica. Si alguna vez los jugadores hemos decidido es porque nos han preguntado. Delegaban en nosotros. Muchas veces hemos respondido 'eso es cosa vuestra'. Al final el jugador está para jugar al fútbol y cuanta menos decisión tenga que tomar, mucho mejor. Que se centre solo en jugar".
Y se le puso sobre la mesa el apartado arbitral. El central, en este punto, lanzó su bomba: "Un exárbitro, que no recuerdo quién era, quizás Iturralde, decía que el 85% de los árbitros son del Real Madrid. Es una estadística que se dijo, lo puedes mirar. ¿Cómo no van a pitar a favor del Madrid? Inconscientemente, pero cómo no van a tirar más para un bando que para el otro. Al final, si eres de un club...". "Respeto totalmente la profesionalidad de los árbitros. Sé que intentan hacer el mejor trabajo posible, pero cuando llega un momento de duda...", sentenció.
De este modo, recuperó Piqué la costumbre de agitar la bandera del presunto favoritismo arbitral en dirección a Chamartín. El pasado 20 de junio, con los madridistas caminando hacia el pleno de victorias que les entregó el título liguero, el defensor declaró que "va a ser muy difícil ganar esta Liga. Vamos a hacer todo lo posible pero se van a perder muy pocos puntos. Visto lo que ha sucedido en estas jornadas, va a ser difícil que el Madrid pierda puntos". En ese tramo no funcionaría su tratativa de prender la mecha de la sospecha.
Mas, la capacidad de influencia o la ausencia de tino en el efecto de sus mensajes no ha aflojado la insistencia del jugador en alimentar la teoría de la conspiración. "Al final, todo se resume en ir de blanco", respondió cuando le preguntaron por sus primeras impresiones tras la instalación del VAR; en 2017, pagó una multa de 3.000 euros por declarar que "el penalti a Neymar y el que me hacen a mí son claros. Ya sabemos cómo funciona esto. Queremos jugar al fútbol y no a la ruleta, que es lo que provoca el arbitraje. Lo vimos en el Madrid-Sevilla. Espero que suban el nivel"; y de inmediato, tuiteó una publicación en la que denunciaban dos falló arbitral (uno en contra del Barcelona y otro a favor de Sergio Ramos). "Contra los mismos equipos. Ocho puntos, ocho y tal. Los recortes son de la prensa de Madrid, por las dudas", escribió.
En aquella temporada, la última con Luis Enrique a los mandos, ganarían sólo la Copa del Rey. Quedaron segundos en Liga y fueron arrasados en cuartos de Champions por la Juventus. Y Piqué protagonizó una de las imágenes más recordadas al señalar a Javier Tebas en el final del empate que el club azulgrana cosechó en El Madrigal. "¿Lo has visto? Sí, tú, tú. ¿Lo has visto?", le gritó desde el césped al directivo de LaLiga, que se encontraba en el palco junto con Bartomeu. Y también con recordadas las esposas imaginarias que dibujó con su mímica cuando Víctor Valdés fue expulsado en el Bernabéu, en 2013. Entonces, manifestó esta reflexión: "Sabemos que cuando vienes al Santiago Bernabéu tienes que ser muy superior al Real Madrid para poder ganar".