www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

LA BÁMBOLA

Albert Montagut: el sabio digital, igual en alerta que en reposo

Diego Medrano
x
diegomedranotelefonicanet /12/12/23
jueves 04 de marzo de 2021, 20:09h

El grito entero de Oriente, el Tao misterioso y encalabrinado, nos dice que el sabio auténtico se muestra igual en alerta que en reposo. Albert Montagut es nuestro sabio digital, nuestra enciclopedia entera electrónica, y su libro es la mejor prospectiva en lo que a tiempo y calle inmediata concierne: Reset: Cómo concluir la revolución digital del periodismo (Galaxia Gutenberg). El libro vale por todo una carrera universitaria de cuatro años (ahora que Castells fulmina las de tres), por todo un verano en la Magdalena o Escorial (con vermú largo), por mil y una tabarras en las barras de la quiromancia. Montagut tiene los ojos justicieros, la barba dura de periodista sin perder la calle, el bigote más grueso y gordal, como un Nietzsche sin promesas ni calderilla.

Reset es el libro que le hubiera gustado escribir a Fernando Jáuregui, y su foro “Periodismo, 2030”, donde todos podemos hablar hasta las cuatro de la mañana de lo que va a venir sin dar palo al agua, pero le toca joderse, seguir peinando la papada de babero o el ojo virolo, porque Montagut escribe ya el libro definitivo sobre el asunto, galopa sobre las olas más inminentes, sin que le pague la Fundación Axa y a su bola. Periodista de relieve y muy premiado (Catalunya Express, Mundo Diario, El periódico, El País) fundó El Mundo de Catalunya y ADN, lo que es una manera de estar en el mundo. El libro empieza en 1995: internet llega a las redacciones de todo el mundo y, lo que era una revolución magnifica, se tornó en ruina comercial. Ajuste voraz, cuchilla y tijera de las mejores redacciones. Transformación cultural, tecnológica y humana. Siempre incógnita. La mayor lepra: redacciones informativas (corta y pega) pero no periodísticas (calle y testimonio). Deserción completa en los acontecimientos por parte de sedentarios digitales.

Reset: reconfigurar, resetear, cambiar. La poética de Lucy Kueng: “Estamos ahora en el final del principio de la era digital”. Caída de publicidad, exceso de politización, falta de reporterismo, el anuncio del mejor analista de los medios digitales estadounidenses, Jeff Jarvis: “Si el negocio de los medios ya estaba en llamas, la Covid-19 le ha arrojado gasolina”. Otra forma de vivir y comunicarnos; desatornillar al redactor de la silla de la que no quiere moverse. La Covid-19 fue la puntilla: medios cerrados, medios arruinados o en manos de sus acreedores, las tarifas por el suelo de los colaboradores, toda la plantilla al teletrabajo. La ironía absoluta: miles de lectores, gigantescos usuarios digitales y sin una perra gorda en la caja. Un empeño: el cierre de la ruina en papel y todo al digital. The Washington Post y The Guardian dijeron lo mismo: “Las sobras al papel, chavales”. Lo que hay que vender es la nube. El aforismo de Oliver Dowden, secretario de Estado para la Digitalización: “La mayor crisis existencial de la historia de la prensa”. Estados Unidos: cuarenta mil periodistas a la calle. Según el Poynter Institute, 200 periódicos recortan plantillas y 50.000 periodistas con rebajas.

Reset es una obra maestra: el problema de la prensa libre en mitad de las tinieblas ciegas del pesimismo. Secciones en abierto, el máximo entusiasmo, durante una pandemia donde la muerte limpia el filo de la guadaña sin descanso. Reporteros en sus casitas, microredacciones separadas de todo, otros protocolos laborales, otras redacciones para siempre. Craig Forman, periodista norteamericano, lo cuenta en Reset: “No habrá nadie en las redacciones por lo menos… ¿un año? El retorno ya no será el mismo. Los redactores regresarán pero serán muchos menos y más digitales. Las redacciones tendrán salas de conferencias, cafeterías muy distintas a las que había hasta ahora y muchos asuntos se despacharán en coffee bars, no en grandes cafeterías”. Llega el periodista multifunción: videos, textos, gráficos, datos. Montagut estudia el cambio de la máquina de escribir al teclado; del mundo de papel, tinta y rotativas a este rock total y convulso. Seguimos con Jeff Jarvis: “Una buena historia digital debe contener enlaces”. Sin links nos comemos los mocos, chicos.

Horizontalidad en la información: ya no hay jerarquía, qué puedes traer tú, qué puedo traer yo, qué equipo podemos hacer entre todos. El medio es el mensaje, cómo no, pero: “El medio ya nos garantiza la inmediatez y, algo primordial, muchísimos más lectores. Ahora son los periodistas quienes tienen que dominar la digitalización para garantizar que esos mensajes serán veraces, serios, objetivos, analíticos, inmediatos y, por qué no, entretenidos y acompañados con audio, vídeo y, sin olvidar, un perfecto resumen de lo que ocurre en las redes”. Ahí está el Reset. Las cosquillas enteras de otro Jeff, Bezos: “Tendremos que inventar, lo que significa que necesitaremos experimentar”. No tocan quejas sino intersección. Ciberperiodismo es innovación. Otros roles profesionales, otras rutinas periodísticas. Bits, píxeles, big data, inteligencia artificial. Nicholas Negroponte a capela: “De la misma manera que el bit es el átomo de la información, el píxel es la molécula de los gráficos”.

Reset es reporterismo, vino como Don Quijote, a hacer el bien a todos y el mal a nadie, lectores que interactúan con lo leído, que participan en ello, sin redes sociales todo el castillo de naipes cae al suelo. Ojito, porque muchos cabecean: hay un lector despierto, que quiere más, análisis y desarrollos, si no le gusta lo denuncia. Ofrece Jarvis las diez funciones periodísticas fundamentales: “Verdad, independencia, imparcialidad, interés público, vigilancia, organización de fotos, información, narración de historias, recopilación y dar sentido”. Algo más: “Internet es como la propia calle, donde ocurre de todo, a todas horas”. Fantástico. El “ayer” de los artículos de toda la vida frente al “ahora está pasando” de las nuevas webs donde no hay tregua.

Entren en Reset, Jeff Bezos compró cabeceras porque había negocio, el primer periódico es el teléfono móvil y los dedos urgentes. “El rumor es la antesala de la noticia y el periodismo amarillo”, dicen desde las fábricas enteras de fabricar bulos en periodicidad vacuna. No hay vuelta atrás: periodismo es tecnología, innovación, sorpresa y adaptación. George Landow (2006): “El formato nativo de la web, el hipertexto, desafía todas las formas literarias, cuestiona las ideas de la trama y la historia actual desde Aritóteles”. Rotativas, plomo y tinta son Prehistoria. Textos de apoyo, comentarios a lo que está pasando, resistencia reportera, convergencia, intersección y fusión de un mar en llamas. Entren en Reset: no saldrán. La clave es una comunidad de lectores: “Los temas crearán sus propios canales y a ellos acudirán los lectores, según sus intereses y apetencias”. Algo complejísimo: el periodista, no como buscador de audiencias, sino como animador de conversaciones capaces de construir comunidades de intereses. Apabullante: Reset. Montagut.

Diego Medrano

Escritor

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(2)

+
0 comentarios