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Cuando despedir a Jose Mourinho se convierte en deporte de riesgo

Cuando despedir a Jose Mourinho se convierte en deporte de riesgo
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EL IMPARCIAL
jueves 22 de abril de 2021, 09:54h
El técnico ha sido apartado del cargo de entrenador del Tottenham con un finiquito abrumador.

"Dicen que estoy en peligro pero no creo que sea así. ¿Tenéis idea de lo que tendrían que pagarme si me despiden?", dijo Jose Mourinho en el pasado septiembre. En el comienzo del curso como entrenador del Tottenham. Siete meses más tarde, la directiva del club londinense ha decidido poner fin a la debacle deportiva que estaba sufriendo el equipo y despedir al técnico portugués. Y, efectivamente, pagar el contundente monto que se pautó en concepto de finiquito.

Los medios británicos han comentado lo complicado que resultaba al dirigente 'Spur' Daniel Levy desembolsar una cifra que rondaba los 33 millones de euros para olvidarse, contractualmente hablando, del preparador luso. 'Mou' fue reclutado tras la extinción del mandato de Mauricio Pochettino, en noviembre de 2019. Tomó las riendas de un vestuario subcampeón de la Liga de Campeones y que daba muestras de agotamiento. Pues bien, la transición exitosa prometida no ha fructificado.

La estadística es clara: Mourinho no cosechaba un ratio tan bajo de victorias desde que entrenaba al Leiria. Antes de conquistar Europa con el Oporto y de lanzarse al estrellato. Los capitalinos viajan en la sexta plaza, peleando por sacar el billete para competir en la próxima edición de la Champions. Una competición a la que no pudieron acceder en el primer año del portugués como timonel. Apartados por completo de las opciones de festejar un título, en el barrio del norte de Londres sólo les frenaba el finiquito para cortar la dinámica de cuajo.

Levy, sensacional negociador, se había guardado un as. En el contrato del afamado técnico figuraba una cláusula por la que el pago consiguiente a la ruptura del contrato bajaría considerablemente. Sólo se activaría si se daban dos supuestos: que no se clasificaran para la Liga de Campeones y que el preparador fuera despedido. Pues bien, se dio este segundo caso. Y los 'Spurs' han abonado 23 millones de euros para el luso y su equipo de trabajo. Con dos años pendientes del acuerdo y con sólo 17 meses de validez contractual.

Los medios, abanderados por The Times, han filtrado que gran parte de los futbolistas estaban conjurándose para formar un boicot al preparador. Tras el despido, sólo se han despedido con cariño Harry Kane y Heung-min Son, los delanteros que lo han jugado todo. Había registrado la prensa roces de Mourinho con otros puntales como Dele Alli, Tanguy Ndombele, Danny Rose, Serge Aurier y el propio Gareth Bale. Y la plantilla estaba a punto de entrar en ebullición, inmersa en una racha perdedora que no parecía tener fin.

Las informaciones apuntan a un cansancio mental de los jugadores por los métodos del entrenador luso. El mismo diagnóstico que han apuntado los futbolistas de Chelsea, Real Madrid y Manchester United. El problema para 'The Special One' es que los plazos de esta suerte de saturación abrasiva se han acortado. Desde su coronación en Oporto, el tercer año era el que desnudaba todas las fricciones y empujaban a la directa a descabezar al cuerpo técnico. Asó ocurrió en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, en Stamford Bridge y en Old Trafford no han tenido que esperar tanto para abortar el proyecto por la rebeldía del camarín.

Precisamente, el Chelsea atravesó el mismo trago a la hora de prescindir del portugués. Un total de 55 millones de euros le costaba a los 'Blues' despedir a su entrenador. En 2007 le había sacado 22 millones a Roman Abramovich, cuando éste le sacó de la ecuación. La situación en 2015 se había complicado tanto en el vestuario que fue 'Mou' el que se resignó y renunció a ese impresionante monto. Hizo las maletas rechazando la indemnización. Tras haber cobrado 344.000 euros a la semana y con un sueldo anual de 17 millones. Su salida del United le costó a los 'Red Devils' un total de 22 millones de euros en diciembre de 2018.

En el Tottenham cobraba más de 20 millones de euros anuales y se reía de los rumores que cuestionaban su continuidad, jugando con la cifra que esperaba cobrar si le despedían. Como ya hizo en el 'Teatro de los Sueños", cuando se quejó de la ausencia de botellas de agua en una conferencia de prensa. "¿Estáis ahorrando dinero para enero?", bromeó, en referencia a la comentada posibilidad de que le echaran en ese mes.

Sea como fuere, el luso no ha pestañeo por añadir otra muesca más a su repentina concatenación de fracasos. Ha pasado por el puesto de comentarista en Bein Sports con gusto y le esperan ofertas de ese tipo. Cuesta imaginar que tenga cartel en los clubes de la cima británica, pero en el ámbito de las selecciones nacionales y en el de los clubes, en Italia, Portugal y España, todavía tiene tirón. No en vano, recientemente ha publicado en sus redes sociales un recuerdo afectuoso para el Real Madrid en el décimo aniversario de la Copa del Rey que le ganó al Barcelona en 2011, con gol de Cristiano Ronaldo.

"No necesito un descanso. Siempre estoy en el fútbol", le dijo a Sky Sports en las primeras declaraciones efectuadas tras quedarse sin empleo esta semana. Y publicó, en tono jocoso, un comentario en Instagram sobre la atención que generan sus movimientos. "No me dejan solo. Hasta mi amigo Gary me está molestando. Así es mi vida", escribió, refiriéndose a uno de los periodistas que se desplazaron para conocer su primera reacción ante la noticia de su despido. Sin duda, pocos están en condiciones de augurar que Mourinho haya escrito ya su última página en el balompié profesional.

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