La actual ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, se perfila como la candidata con más opciones para suceder a Pablo Iglesias al frente de Podemos. El todavía líder de Podemos ha pedido al Consejo Ciudadano Estatal (CCE) que avale su propuesta de que la Ejecutiva tome temporalmente las riendas del partido hasta la próxima convocatoria de una nueva asamblea ciudadana, a la que Belarra está dispuesta a presentarse.
Según han informado a Efe fuentes de la dirección de Podemos, en la reunión de la Ejecutiva que tuvo lugar ayer miércoles se decidió que el CCE -conformado íntegramente por personas afines a Iglesias- vote hasta este viernes si aprueba ceder sus funciones a la Ejecutiva temporalmente, hasta que se celebre el Congreso en el que se renovará la dirección. Solo un año después de celebrarse el 'Vistalegre III', la marcha de Iglesias tras el resultado electoral en la Comunidad de Madrid llevará a convocar de forma extraordinaria otra asamblea ciudadana -donde participan todos los inscritos- en la que se renovarán los órganos de dirección y también los estatutos del partido.
La formación morada entra de pleno y casi de imprevisto en una nueva etapa por primera vez sin el hiperliderazgo de Pablo Iglesias, que ya ha dicho que quiere ser relevado por una mujer. Y, aunque durante estos últimos meses se ha dicho que la actual ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, podría liderar el partido, al no tener carné de Podemos y no ser tampoco afiliada, será previsiblemente la candidata del partido en las próximas generales. La estructura orgánica quedará entonces en manos de Belarra si logra el apoyo de los afiliados en el próximo Vistalegre IV (aún sin fecha).
Queda descartada por ahora el ascenso de Irene Montero como número 1 del partido aquejada la ministra de Igualdad del mismo desgaste que Pablo Iglesias. Según avanza InfoLibre, la intención es anunciar en los próximos días la fecha de la Asamblea Ciudadana que deberá elegir a la nueva Secretaria General y que podría celebrarse incluso antes del verano.
La nueva responsabilidad de Belarra conviviría con el liderazgo al frente de Unidas Podemos en el Gobierno de coalición de Yolanda Díaz, a quien Iglesias ya ha señalado como candidata a las próximas generales sin que ella haya confirmado aún su predisposición para tal encargo.
Belarra es un perfil continuista al de Pablo Iglesias, forma parte de su núcleo de confianza más cercano y ya sucedió al exvicepresidente al frente del ministerio cuando dio el salto a Madrid. De hecho, durante este año y medio en el Gobierno ha sido su mano derecha como principal negociadora en asuntos como la ley de vivienda.
Ahora, el nuevo capítulo que está por escribir es qué es Podemos sin Iglesias, un líder que estampó su cara en la papeleta de las primeras elecciones a las que se presentó, las europeas de 2014, y que tras ser el candidato a cuatro elecciones generales se ofreció como cabeza de cartel a la Comunidad de Madrid ante la amenaza de quedarse sin representación en la Asamblea.
Hasta el martes, cuando Podemos subió de siete a diez diputados, el partido ha perdido apoyos en cada convocatoria electoral, aunque en el primer barómetro del CIS tras dejar Iglesias el Gobierno frenó su senda de caída y pasó del 9,6 al 10,7% de expectativa de voto.
Frente a ello, Iglesias ha tenido que reconocer que ha dejado de ser útil a su partido y que ante eso lo mejor es retirarse, aunque responsabilice de la situación a aquellos que, según dice, lo han convertido en un "chivo expiatorio que moviliza los afectos más oscuros y más contrarios a la democracia".
"Me siento muy orgulloso de haber sido útil a mi formación y a mi país... pero cuando uno deja de ser útil tiene que saber retirarse", dijo al final de una jornada electoral para dejar espacio a nuevos liderazgos y rostros que trabajen en la renovación de su proyecto político.