Setenta obras de uno de los artistas más polémicos del siglo XX
Una retrospectiva de Bacon en la Tate Britain aguarda su llegada al Prado
martes 09 de septiembre de 2008, 17:12h
La nueva exposición de la Tate Britain de Francis Bacon, uno de los más importante de los pintores británicos del siglo XX, podrá visitarse hasta el 4 de enero y viajará luego al Museo del Prado. La muestra comprender alrededor de setenta obras que cubren casi medio siglo de creación continua, interrumpida por el fatal ataque cardiaco que sufrió el artista en Madrid.
La auténtica irrupción de Bacon en el mundo del arte contemporáneo no se produjo hasta 1945, cuando su tríptico "Tres Estudios para Figuras en la base de una Crucifixión", pintado un año antes, causó un enorme impacto en los visitantes de la galería Lefebvre, de París, donde se expuso por primera vez al público.
En ese tríptico, perteneciente hoy a la Tate, están "in nuce" algunas de las constantes de su obra: el aislamiento - más tarde enjaulamiento- de la figura, la violencia sadomasoquista, la náusea, la fascinación por la carne, elementos todos que hacen de Bacon el pintor existencialista por excelencia.
Caótico y visceral
Un existencialismo visceral, viscoso y abiertamente sexual parece estar en las antípodas del existencialismo distante, ascético y casi metafísico de su contemporáneo suizo Alberto Giacometti.
Él mismo escribió en 1964 de su obra que le gustaría que sus lienzos parecieran como si hubiese pasado por ellos una presencia humana dejando su huella "como un caracol deja su baba".
Bacon fue un coleccionista de imágenes, de fotografías y reproducciones de todo tipo que veía en revistas y libros y que recortaba y amontonaba en su caótico estudio para echar eventualmente mano de ellas cada vez que lo necesitaba.