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Biografía

Elizabeth Barillé: Un amor al alba

domingo 18 de julio de 2021, 19:28h
Elizabeth Barillé: Un amor al alba

Traducción de David M. Copé. Periférica. Cáceres, 2021. 192 páginas. 17 €.

Por Soledad Garaizábal

Imaginen, sitúense en una cálida noche de mayo en París, en 1910… Amedeo Modigliani rescata, de entre el montón de caras que habitan Montparnasse, una. Reconoce, al otro lado de la terraza del boulevard Raspail, la línea perfecta que encuadra un rostro que le inspirará durante años. Cae hechizado por la belleza del óvalo facial de una mujer con perfil de egipcia, porte de reina, mirada de ángel. Es la rusa Anna Ajmátova, quiere ser poeta y lo será de gran fama. Está recién casada con Gumiliov, que la acompaña durante su primera estancia en París.

Su rostro se presenta ante el artista italiano como una aparición de carne y hueso, un “sueño de piedra” hecho realidad, una línea maestra que dibuja en la historia del arte un trazo sublime de ojos, nariz y boca. Arco de las cejas, pómulo, mentón, “usted es una obsesión para mí. Sostengo su cabeza entre mis manos y la cubro de amor”, le escribirá en encendidas cartas durante el invierno, cuando ella ha vuelto a San Petersburgo y él sigue esculpiendo infatigable, en el taller que comparte con Brancusi, sus ya eternas cabezas de mujer. Frente, cuello, espalda, el artista trata de apresar en piedra la perfección que sus ojos no pueden olvidar, la línea del rostro que lo expresa todo. A golpe de maza doma la materia para alumbrar la belleza, para esculpir la forma exacta y hallar la línea total.

Modigliani lleva cuatro años en París, ha venido desde Livorno para dejar huella, morirá joven y no conocerá el éxito en vida pero, un siglo más tarde, su Cabeza de mujer en piedra caliza, el rostro “lleno de lejanías” de Ajmátova, alcanzará los 43 millones de dólares en una subasta de arte de la casa Christie´s. Es una de las veintisiete esculturas modeladas por Amedeo Modigliani que se conservan. Las que sobrevivieron a la vida complicada del artista, las que fueron testigos de sus arranques de tos, se amontonaron sin comprador en húmedos patios, le acompañaron en los desahucios, la enfermedad y el hambre, mudas, bellas e imperturbables.

La vida de estas dos estrellas fulgurantes, cuyas trayectorias confluyeron brevemente entre las calles de París, queda ligada por siempre para la historia. Amedeo y Anna, dos amigos sedientos de arte y vida que vuelven a encontrarse al año siguiente para recorrer juntos el París magnético de la nueva década. Ella recordará en sus memorias que “todo aquello ocurrió en la prehistoria de nuestras vidas: la suya, demasiado breve; la mía, demasiado larga. El hálito del arte aún no había incendiado, transfigurado esas dos existencias. Era la hora diáfana y ligera que precede al alba.”

Ajmátova es, en la historia del arte, mucho más que la línea perfecta que encontró Amedeo. Sus recuerdos sobre esta relación fueron editados en francés y publicados con el título Vous êtes en moi comme une hantise, por Editions Harpo &, en 2011. Estos textos resultan fundamentales para vertebrar el colosal trabajo de documentación llevado a cabo por la escritora francesa Elisábeth Barrillé (París, 1960) que, con Un amor al alba, editado por Periférica, ofrece a los lectores la oportunidad de sentirse parte del ambiente bohemio de las vanguardias artísticas y descubrir ese París poblado de genios por el que pasearon abrazados, dispuestos a jugarse la vida por el arte, dos jóvenes enamorados y sedientos de belleza.

Barrillé traza paralelas sus trayectorias vitales. Bucea en los datos, busca en los archivos, estudia las biografías del sinfín de jóvenes cargados de sueños que, como Modigliani y Ajmátova, sucumbieron al influjo de París y quisieron atrapar los destellos de arte que iluminaban las noches en la ciudad de la luz. Poetas, escultores, pintores, una altísima proporción de genialidad por metro cuadrado, un momento irrepetible de la historia que Barrillé recrea para ayudarnos a entender cuánta poesía encierra la línea eterna, ojos, nariz y boca, de las mujeres que Modigliani soñó.

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