Un equipo internacional de astronomía, en el que participa la Universidad de Valencia, acaba de publicar en Nature Astronomy la imagen del corazón de la galaxia Centauro A con el mayor nivel de detalle jamás visto.
El trabajo precisa el punto exacto donde se encuentra el agujero negro supermasivo de esta galaxia y permite observar cómo se genera un gigantesco chorro de materia que escapa del agujero negro a velocidades muy cercanas a la de la luz. "La imagen desafía los modelos actuales sobre el origen de los chorros en agujeros negros", explica la Universidad de Valencia.
La galaxia del Centauro (Centaurus A) es una de las fuentes de radio más intensas y su emisión ha sido estudiada extensamente a lo largo de todo el espectro electromagnético, desde las ondas de radio hasta la radiación gamma más energética.
En el corazón de Centauro A, se encuentra un agujero negro con una masa equivalente a 55 millones de soles, a medio camino entre el agujero negro de la galaxia M87 (del que el EHT obtuvo la famosa imagen, con una masa de más de 6000 millones de soles) y el agujero negro del centro de nuestra galaxia (con solo 4 millones de masas solares).
En este trabajo se han usado observaciones del EHT –tomadas durante la campaña de 2017– para obtener una imagen del agujero negro de Centauro A con un nivel de detalle sin precedente.
“Estos resultados nos permiten ver, por primera vez, cómo se estructura la materia en los alrededores de este agujero negro supermasivo con un nivel de detalle de poco más de 20 horas-luz. Esto nos permite contemplar los procesos que dan pie al nacimiento de los misteriosos chorros relativistas, que se encuentran en buena parte de los agujeros negros más masivos del Universo”, dice el astrónomo Michael Janssen, autor principal del trabajo.
Los agujeros negros supermasivos, como el que reside en el corazón de Centauro A, se alimentan del gas y el polvo que los rodean, y los atraen a su profundo pozo gravitatorio.
A día de hoy, cuenta la universidad, "la ciencia dispone de diferentes modelos para explicar la aceleración y propagación de la materia en los chorros relativistas". No obstante, añade, "todavía se sabe muy poco sobre el origen mismo de estos chorros y sobre cómo pueden extenderse hasta cubrir distancias mucho mayores que el tamaño de toda su galaxia anfitriona".