www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ORIENT EXPRESS

"El prisionero de Annual"

Ricardo Ruiz de la Serna
x
ricardo_ruiz_delasernayahooes /22/22/28
domingo 29 de agosto de 2021, 19:08h

2021, el año del centenario del Desastre de Annual, ha sido el de la mayor crisis con Marruecos desde el incidente de la isla de Perejil (2002). Se han publicado muchísimos libros sobre la catástrofe militar que supuso el hundimiento de la red defensiva de la zona oriental del Protectorado. Se han recordado episodios de un heroísmo admirable como la actuación del Alcántara protegiendo la retirada de sus compañeros a orillas del río Kert y la lucha hasta el último hombre de los defensores de Igueriben y sus “doce balas de cañón”. La matanza de Monte Arruit ha quedado escrita en la historia de España como una de sus páginas más espantosas.

Sin embargo, el Desastre de Annual y, en general, la guerra contra los rebeldes rifeños tiene una trascendencia mucho mayor que la militar. Aquel conflicto marcó algunas de las líneas divisorias más profundas de la política nacional dentro y fuera de las Cortes. En torno a la cuestión de Marruecos, se organizó un debate que terminó afectando a las cuestiones más profundas de la España contemporánea. Desde las condiciones de los soldados enviados a combatir, que Arturo Barea noveló en “La forja de un rebelde” (1941-1945), hasta la “misión civilizadora” de España en el norte de África que el africanismo español abrazó con empeño, el Desastre de Annual abrió en canal el debate público. Su onda expansiva llegó hasta la II República y la Guerra Civil Española.

Uno de los libros más interesantes que se ha publicado en nuestro país ha sido “El prisionero de Annual” (Planeta), que ha escrito el periodista Alfonso Basallo a partir de la experiencia de su abuelo, el sargento Francisco Basallo (1892-1985), sanitario sin título de medicina, citado por Max Estrella en “Luces de Bohemia” y capturado por los rifeños, que lo apodaban “el sargento «tebib»”. A pesar de su forma de novela, el libro parte de varias fuentes de primera mano: por una parte, el relato del propio sargento titulado “Memorias del cautiverio” (1924, Mundo Latino, Madrid); por otra, los testimonios de otros prisioneros y las conversaciones del autor con su abuelo, que vivió hasta 1985. Ha complementado su investigación, no en vano es doctor en Periodismo, con fuentes de la época como el Informe Picasso y declaraciones de los partícipes en el Desastre ante la justicia militar.

El resultado de esta tarea de documentación y narración es un relato ameno, dinámico y lleno de detalles conmovedores y admirables de la vida de aquellos que cayeron en manos de los hombres de Abd-El-Krim. El trasfondo es una magnífica descripción de los problemas -y, ¡ay!, las oportunidades perdidas- del Protectorado Español en Marruecos. La corrupción, la negligencia, la incompetencia militar… Los Basallo -el abuelo y el nieto- no ahorran la crítica ni merman la grandeza de aquellos soldados, pocos, que sobrevivieron a las matanzas a manos de los rebeldes. Al sargento Basallo le tocó combatir en Dar Quebdani. Estuvo cautivo en Annual y en Ait Kamara y terminó en Axdir, la capital de la República del Rif (1921-1926) cuyas banderas se ven, de vez en cuando, en las manifestaciones populares en el norte de Marruecos.

Pero los Basallo tampoco se complacen en los tópicos “anticoloniales” al uso. A través de los ojos del “sargento «tebib»” presenciamos la traición de los que se llamaban “moros amigos de España” y de algunos efectivos de la Policía Indígena, que luchaban en un bando o en otro según le conviniese. Ante la deserción de algunos rifeños, un personaje dice “eran los últimos moros adictos que nos quedaban”. Aquí se cuenta el asesinato de soldados que se rinden. Hay combates a la bayoneta, hombres que se alimentan de los despojos de los caballos muertos, descripciones del instante posterior al estallido de una granada.

Este libro, en suma, es un relato rico en detalles y anécdotas -algunas descripciones son casi etnológicas- que resume una parte esencial de la historia contemporánea de España. En Melilla, en Ceuta, así como en el archipiélago canario, se han escrito algunas de las páginas más importantes de nuestra historia. El africanismo español sigue siendo un tema tristemente olvidado. El Desastre de Annual ha brindado la oportunidad de volver la vista atrás en un año, como decía, convulso y tormentoso.

Este libro que ha escrito Alfonso Basallo merece dos lecturas. La primera será ágil, tal vez algo ansiosa por saber qué más le pasa a este sargento que atiende a sus enemigos y presencia el horror de la guerra tanto en el frente como en la retaguardia. La segunda, sin embargo, puede ser más reposada, a la caza del detalle agazapado entre líneas, como las cartas que los hombres dirigen a sus esposas desde el frente: “En unos minutos, saldré encabezando un convoy de veintiún jinetes de Alcántara, con seis corderos y dos mil cartuchos, para abastecerlos […] Es peligroso, pero siento que es mi obligación […] soy el jefe y los del aeródromo son mis jinetes”.

Hubo hombres así en el Desastre de Annual, hombres como el comandante Julio Benítez, como el teniente coronel Fernando Primo de Rivera y Orbaneja y como Francisco Basallo, el “sargento «tebib»”, gracias a cuyo testimonio podemos leer este libro.

No se lo pierdan.

Ricardo Ruiz de la Serna

Analista político

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (6)    No(0)

+
0 comentarios