Irlanda
Dublín: cultura, naturaleza y pubs
lunes 15 de septiembre de 2008, 23:47h
Con su mezcla de estilos, zonas verdes y fantásticas costas, Dublín conserva un ambiente acogedor y relajado: particularmente encantador resulta recorrer a pie sus calles, descubriendo sus parques o los rincones donde nacieron grandes políticos, óptimos escritores y excelentes músicos.
Entre los monumentos de la ciudad, merece la pena visitar la Catedral Christ Church, que conserva en su interior una cripta de 1171-72, una de las más grandes de todo el Reino Unido. El Trinity College, situado en el corazón de la ciudad, representa una de las mayores atractivas y uno de los edificios más emblemático de la capital Irlandesa: el campus lleno de edificios históricos y sus zonas verdes ofrecen un lugar donde poder descansar o visitar las atracciones históricas que en él se contienen, conservando un gran número de obras literarias como el Libro de Kells (una copia manuscrita de los evangelios realizada en el siglo IX) y la “Dublin Experience”. Uno de los edificios con más historia de Dublín es su Castillo, aunque a esta antigua fortaleza se le asocia el dominio británico sobre la isla verde en cuanto en sus celdas fueron encarcelados algunos de los más importantes líderes rebeldes. El puente Ha’penny, uno de los símbolos de la ciudad, se arquea por encima del Río del Liffey: fue el único puente peatonal de Dublín, hasta que, en el año 2000, se inauguró el moderno Puente del Milenio.
Pese a representar Irlanda una pequeña isla, la contribución irlandés a la literatura mundial resulta de gran importancia y la lectura de sus escritores representa una de las mejores maneras para conocer más a fondo Dublín: Jonathan Swift, Oscar Wilde, Sean O´Casey, Bram Stoker, Samuel Lover, y los premios Nobel George Bernard Shaw, W.B. Yeats, Samuel Beckett y Seamus Heaney. La mayoría de estos escritores vivieron una estrecha relación de amor-odio con la capital irlandesa y de gran fascinación para su Pubs. De hecho Dublín es conocida sobre todo por su pubs, donde se toma un contacto real con la cultura y música irlandesa. El pub más antiguo de la ciudad es el Brazen Head, cuya actividad inicio en 1668. De todas formas, la zona con más bares es representada por Temple Bar, donde se concentra la mayor actividad de la cuidad en los últimos años.
Finalmente, para los amantes de la cerveza, se aconseja la visita al almacén de la Guinness, donde el aire huele a lúpulo y se puede tener una fascinante visión de los 250 años de la historia de esta cerveza “negra”, símbolo de Dublín. El tour termina con una pinta fresca en el espectacular “Gravity Bar”, de 360 grados. Al igual si eres un amante del whisky, podría ser interesante una visita a la vieja destilería de la Jameson, data del año 1780.
Dublín consigue encantar a sus visitantes sumando tantos viajes en uno solo, entre natura, cultura y diversión.