El difícil inicio de cualquier carrera
miércoles 17 de septiembre de 2008, 22:24h
Con este artículo, EL IMPARCIAL mantiene la participación de los jóvenes que habitualmente no tienen cabida en los medios de comunicación y, sin embargo, tienen mucho que aportar para la comprensión de la sociedad contemporánea.
-----------------------------------------
El futuro es algo incierto a lo que todo el mundo se enfrenta. A la hora de tomar decisiones importantes, hay que pensar en lo que vendrá a raíz de esa acción.
Por ejemplo, cuando hay que tomar la decisión de de elegir una carrera, universitaria, hay que tener en cuenta que los estudios superiores que realicemos van a ser el motor de nuestra futura vida, que en este momento la vemos sin problemas.
Cuando somos pequeños, tenemos profesiones idealizadas.
Todos los niños han querido ser alguna vez de mayores, bomberos, piratas, bailarinas, princesas, futbolistas, etc. Pero, cuando empezamos a forjar nuestra personalidad, todas esas profesiones se vuelven sueños, y ya empezamos a buscar un trabajo que, a largo plazo, nos sirva, nos motive, nos guste de verdad.
A los quince o dieciséis años, ya tenemos una mínima orientación de lo que nos gusta y lo que no, ya sabemos si nos gustan más las matemáticas o la biología, o si nos gusta más la lengua que la química, y eso nos ayuda a la ora de elegir optativas de orientación.
Cuando ya empezamos a subir escalones en nuestra carrera hacia la universidad, llega, el Bachillerato. Antes de terminar el curso anterior al Bachillerato, se imparten algunas clases de orientación, para que los indecisos empiecen a aclararse. Esta ayuda se agradece, porque en las decisiones importantes, como esta, hay que tener en cuenta todos los factores, y nosotros, no sabemos demasiado bien cuales son, y estamos bastante perdidos.
Cuando hay que elegir carrera, hay varios tipos de electores:
Los que eligen la carrera debido a su alta remuneración; los que la eligen por vocación y, los que dependen de su nota de acceso.
Aunque no lo parezca, los diferentes tipos de electores, han elegido su carrera pensando y analizando factores, pensando en su futuro.
El primer tipo quiere no tener problemas económicos, pero puede que no haya pensado que va a estar amargado toda su vida realizando un trabajo que no le gusta, o por otro lado, con un poco de suerte, le acabe gustando, pero si no es algo que le gustara desde el principio y lo haya elegido por el dinero, dudo que le acabe gustando, pero puede pasar.
El segundo tipo, puede que tenga algún que otro problema económico pero haciendo lo que a él le gusta, hecho que conllevará su felicidad y, por tanto la felicidad de los que le rodeen. También podemos pensar que si está realizando el trabajo que desea, pero tiene problemas económicos, quizás no sea feliz y se canse de hacer eso. La vida es así.
El tercer tipo, no ha pensado demasiado, inconscientemente ha elegido algo acorde con su personalidad, ya que con su nota, ha tenido varias opciones donde elegir.
En definitiva, las acciones de reacción a largo plazo, hay que pensarlas y analizarlas muy detenidamente ya que nos afectarán en nuestro futuro.
Por otra parte, hay decisiones que nos afectan al momento, que se tienen que tomar en caliente, sin pensarlas, dejándonos llevar por lo que en ese momento nos apetece.
Ésta es la esencia de la vida, tan concreta, y a la vez tan espontánea.
Quizás, a nuestra edad, los padres podrían ayudarnos más…si tuvieran tiempo