Algunos de los principales países del primer mundo se preparan ya para un posible ‘confinamiento de facto’ debido a las bajas laborales masivas por la variante ómicron. Francia, EEUU y Reino Unido ya lidian con esta posibilidad que abocaría a estas naciones a un nuevo parón en seco de la economía.
En Francia, se especula con que el Gobierno de Macron podría suavizarán las reglas de aislamiento para los casos contacto (puede llegar a los 17 días para la variante ómicron). La idea sería evitar una falta de personal que impidiese a sectores básicos trabajar normalmente debido a las bajas laborales.
"Si hay más de 100.000 casos diarios, tienes diez casos contacto efectivos por cada caso; quiere decir que son 1 millón de personas que habría que confinar", alerta este domingo en las columnas del "Jornal de Dimanche" (JDD) el prestigioso epidemiólogo Antoine Flahault.
La situación no es muy diferente en EEUU, donde la nueva ola de covid amenaza con desbordar los hospitales estadounidenses. Esta circunstancia ha obligado a las autoridades federales a flexibilizar las normas que obligan a los trabajadores de salud a no trabajar durante 10 días si dan positivo en una prueba diagnóstica.
A partir de ahora, esos trabajadores podrán volver al trabajo después de siete días si dan negativo en las pruebas diagnósticas y no presentan síntomas.
En el Reino Unido la situación es similar y ya se teme por un confinamiento ‘de facto’, ante la proliferación de los contagios. El primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, analiza este lunes con sus consejeros científicos la evolución de la pandemia para decidir si impone nuevas restricciones en Inglaterra para frenar la expansión de la variante ómicron del coronavirus.
Italia ha sido el último país en sumarse a esta corriente de preocupación. El Gobierno italiano baraja reducir la cuarentena de los vacunados con la tercera dosis ante el temor a que la rápida difusión de la variante ómicron paralice algunas actividades del país, donde actualmente son más de dos millones las personas aisladas por el coronavirus.
La reducción, a partir de enero próximo, de la actual cuarentena de entre 7 y 10 días -según el nivel de vacunación y otros aspectos- a entre 3 y 5 días para los vacunados con la dosis se refuerzo será la principal medida que estudiará mañana el Comité Técnico Científico (CTS) de seguimiento de la pandemia, reunido a petición de las regiones, informan hoy medios locales.