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INVESTIGACIÓN

Un mega iceberg libera 152.000 millones de toneladas de agua dulce al océano

Un mega iceberg libera 152.000 millones de toneladas de agua dulce al océano
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EL IMPARCIAL
jueves 20 de enero de 2022, 11:50h
Actualizado el: 20 de enero de 2022, 22:15h

En julio de 2017, un iceberg gigante llamado A 68 se desprendió de la Antartica y comenzó un viaje a lo largo del océano del sur. Tres años y medio después, la principal parte del iceberg, llamada A-68A, se desplazó preocupantemente cerca de la isla de Georgia del Sur.

Los científicos se mostraron preocupados entonces porque el iceberg encallara en las aguas poco profundas de la costa, lo que dañaría el ecosistema del fondo marino y dificultaría la vida para algunos animales de la isla, como los pingüinos, que verían cortado su acceso al mar.

Mediante satélites, los científicos observaron la manera en que el A-68A disminuyó en el final de su viaje, lo que afortunadamente evitó que se atascara. Llegó a liberar 152 mil millones de toneladas de agua dulce cerca de la isla, una circunstancia que podría tener un profundo efecto sobre la vida marina de la isla.

Cuando se generó, A-68 tenía una superficie de más del doble del tamaño de Luxemburgo, lo que lo convierte en uno de los icebergs más grandes registrados.

Perdió un trozo de hielo casi inmediatamente después de desprenderse de la Antártida, y a partir de entonces el iceberg más grande pasara a llamarse A-68A, y el pequeño se convirtió en A-68B. En abril de 2020, A-68A perdió otro trozo llamado posteriormente A-68C.

Los icebergs antárticos se nombran a partir del cuadrante antártico en el que fueron avistados originalmente, luego se les asigna un número secuencial y después, si el iceberg se rompe, se les agrega una letra secuencial.

Durante los dos primeros años de su vida, el A-68A permaneció en las frías aguas del mar de Weddell, cerca de su plataforma de hielo principal. Aquí, perdió poco agua. Sin embargo, una vez que el témpano comenzó su viaje hacia el norte a través del Pasaje de Drake, viajó a través de aguas cada vez más cálidas y comenzó a derretirse.

En total, el iceberg A-68A adelgazó 67 metros desde su espesor inicial de 235 metros, y la tasa de derretimiento aumentó bruscamente a medida que el iceberg se desplazaba en el mar de Scotia, alrededor de Georgia del Sur.

Un artículo publicado en Remote Sensing of Environment describe cómo los investigadores del Centro de Observación y Modelado Polar del Reino Unido y el British Antarctic Survey combinaron mediciones de diferentes satélites para trazar cómo A-68A cambió en área y grosor a lo largo de su ciclo de vida.

Para rastrear cómo cambió el área de A-68A, utilizaron imágenes ópticas de la misión Copernicus Sentinel-3 y del instrumento MODIS en la misión US Terra, junto con datos de radar de la misión Copernicus Sentinel-1. Mientras que las imágenes de radar Sentinel-1 ofrecen capacidad para todos los climas y una resolución espacial más alta, las imágenes ópticas MODIS y Sentinel-3 tienen una resolución temporal más alta pero no se pueden usar durante la noche polar y en días nublados.

Para medir los cambios en el francobordo del iceberg, o la altura del hielo sobre la superficie del mar, utilizaron datos de la misión CryoSat de la ESA y de la misión ICESat-2 de EE. UU. Conocer el francobordo del hielo significa que se puede calcular el espesor de todo el iceberg.

Todas estas medidas juntas permitieron a los científicos calcular cómo cambió el volumen del iceberg y, por lo tanto, cuánta agua dulce liberó.

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