"No llegaré a verlo", anticipó el historiador John Elliott sobre uno de sus proyectos "más queridos", la recuperación por parte del Museo del Prado del Salón de Reinos del antiguo Palacio del Buen Retiro, aunque su fallecimiento hoy a los 91 años sucedió "al menos sabiendo que será una realidad".
Así lo recordó hoy Miguel Falomir, director de esta pinacoteca española de la que era patrono el célebre hispanista, en un mensaje de condolencias que considera "muy dificil exagerar sus méritos intelectuales y su enorme contribución al conocimiento de la historia de nuestro país".
"¡Cuántos historiadores españoles nos hemos beneficiado de su enorme generosidad, ya fuera en el Reino Unido o los Estados Unidos!", subraya el texto, antes de señalar otra de las "virtudes" de Elliott: "Su vigor, rigor y ambición intelectuales, intactos hasta sus últimos días, y que hicieron de él no uno de los mejores hispanistas, sino uno de los mejores historiadores de su generación".
Falomir se refiere a él como "A gentleman and a scholar", esto es, "un caballero y un erudito", tal y como lo definió uno de sus grandes amigos, Jonathan Brown, que fue la máxima autoridad en Velázquez en Estados Unidos y estrecho colaborador también del Museo del Prado antes de su fallecimiento el pasado mes de enero.
"La muerte sucesiva y en un brevísimo lapso de tiempo de Brown y Elliott es un pérdida irreparable para el hispanismo y la cultura española, pero para el Museo del Prado supone además la desaparición de dos personas que no solo lo amaron y estudiaron, sino que contribuyeron decisivamente a su mejora", destacó el director de este centro madrileño.