Los humos de la mascletá anunciaron la recuperación de las Fallas en Valencia, que alberga uno de los cosos más importantes de España. Aunque la plaza actual fue erigida gracias a la iniciativa del Chiclanero (José Redondo) por los años 1850, la ciudad contaba con plazas desmontables desde 1612. Larga tradición taurina tiene Valencia para acoger festejos señeros como el de esta tarde.
El señorío y la responsabilidad han aparecido en la plaza de Valencia con la presencia de Antonio Ferrera. Su capote azul celeste a juego con el vestido fue todo un hallazgo de belleza. Antonio Ferrera ha hecho dos lidias de sentido, pero los victorinos de esta tarde carecían de trapío y casta. El peligro sobraba. No ha conseguido orejas, salir ileso fue el premio más deseado. Complicado fue el Patatero, no dejó opciones: estocada y descabello fulminante. El cuarto toro de la tarde, Filigrano, permitió al diestro hacer algunos pases memorables y, sobre todo, palpar el peligro. Sin el conocimiento que atesora Ferrera de los toros, la tragedia hubiera sido inevitable. Ferrera y su cuadrilla pueden ser, mejor dicho, ya son el pilar para la recuperación de la suerte de varas que no sirve para dar capotazos sin número, sino para ver las cualidades del toro y de su embestida. No defraudaron los banderilleros, Javier Valdeoro y Fernando Sánchez, que pusieron unos pares de banderillas sobresalientes.
Daniel Luque ha logrado una oreja por su primer lote, el Matemático. Una oreja sufrida y merecida. Faena de gran valor que remató con un estoconazo hasta la empuñadura. Luque, igual que en la Candelaria de Valdemorillo, se mostró valiente y seguro. Buen comienzo de una temporada prometedora.
El empeño de Román en su primer lote le permitió llegar al fondo de victorino y lograr al final de la faena unos pasos bien ligados. El tiempo que se necesitó para este empeño fue excesivo. Sonó el primer aviso. Ningún toro de la tarde facilitó con su arranque la estocada, los del valenciano no fueron una excepción.
Los peligrosos victorinos de la tarde de fallas nos recordaron los otros peligros que tiene que sortear la fiesta. Contra ellos habrá una manifestación el próximo domingo 20 de marzo en Madrid. Numerosos diestros, mayorales, apoderados y todos que viven de campo y dan vida a los urbanitas han hecho un manifiesto contra la arbitrariedad de los Ministerios de la Transición Ecológica y Reto Demográfico.