Seria actuación del equipo nacional, con actitud, a la que Dani Olmo le puso la guinda. En una nueva muestra de falta de puntería nacional.
Tras 18 años de ausencia, la selección española de fútbol jugó este sábado en Cataluña, en el estadio de Cornellá-El Prat. Lo hizo con motivo del encuentro amistoso programado ante un combinado de Albania que no se tomó la cita con relajación, ni mucho menos. La hinchada catalana se preparó para una fiesta que arrancó con el acompañamiento al himno nacional y prosiguió con el despliegue de un equipo al que Luis Enrique rellenó de probaturas y cambios. Siempre pensando en el Mundial de Catar 2022 y en el medio plazo del balompié patrio.
David Raya ocupó la portería -desde el Brentford inglés-, Marcos Alonso jugó como lateral izquierdo, Eric Garcia acompañó a Pau Torres en la defensa, Rodri ejerció de Sergio Busquets y Pablo Sarabia saltó a la titularidad, como complemento de Ferrán Torres y de Álvaro Morata. Con esos mimbres arrancó el ejercicio de dominio de la favorita. Pasaría del 70% su control de la posesión, con un control pleno de la situación en ambas fases del juego. Porque amén de combinar con soltura, se desató una presión comprometida que secó la intención contragolpeadora visitante.
No se acumularían llegadas sobre el arco defendido por el meta del Torino Etrit Berisha. El seleccionado preparado por el italiano Edoardo Reja activó un 'catenaccio' desprovisto de complejos. Se limitaron a encerrarse y a desafiar a los españoles a construir en estático. Y la jugada les bastó para mantener el 0-0 y llegar al descanso intactos. Sólo asustaron en una transición a David Raya -en la que pidieron penalti-, aunque neutralizaron al verdadero faro llamado Pedri González. En torno al número '10' canario -y a Gavi- gira la verticalidad del esquema nacional y los albaneses se cuidaron de reducirles los espacios.

La movilidad de Morata, Sarabia y Ferrán sí dañó en parte al muro rival. De esa fluctuación entre líneas, en la mediapunta, brotaron los remates de los atacantes de Barcelona y Juventus, los centros del extremo del Sporting de Portugal y los intentos venenosos de Pedri. A todos estos envites peligrosos respondió con jerarquía el guardameta Berisha, así que el guión unidireccional no reflejaría modificaciones en el electrónico. Sobrevoló en el campo del Espanyol el fantasma de la falta de puntería.
Luis Enrique esperó al minuto 65 para meter en cancha a Carlos Soler, Dani Olmo y a Jordi Alba. Aguardó porque su equipo había vuelto de vestuarios con mayor electricidad y amenazaron seriamente a una Albania que se revolvió con presiones selectivas y con un remate desviado del 'espanyolista' Keidi Bare, en la guinda a una contra bien trazada por el destacado Broja -del Southampton-. Y el técnico local profundizaría en las pruebas al confeccionar un equipo sin delantero centro para el desenlace, al hacer comparecer a Yeremi Pino por Morata.
En el minuto 75 Dani Olmo y Pino entraron en erupción, reivindicándose como piezas necesarias para desequilibrar. El interior del Leipzig asistió para el taconazo de Ferrán que Berisha sacó como pudo; instantes después el atacante del Villarreal robó la pelota muy arriba y cedió para que Torres abriera el marcador de chut cruzado; y en el 91 Olmo puso en la escuadra un derechazo dibujado con seda. Con 19, 22 y 23 años por barba para este tridente coyuntural. Y Albania también participó de la festividad con el gol de Uzuni -atacante del Granada en el que rebotó un mal despeje de Pau Torres que sorprendió a David Raya-. Todos contentos en la Ciudad Condal.
- Ficha técnica:
2- España: David Raya; Marcos Alonso (Jordi Alba, min. 64), Eric Garcia, Pau Torres, Carvajal (Azpilicueta, min. 72); Rodri, Gavi (Carlos Soler, min. 64), Pedri; Sarabia (Dani Olmo, min. 64), Ferrán Torres y Morata (Yeremy Pino, min. 72).
1- Albania: Berisha; Hysaj, Djimsiti, Kumbulla, Ismajli, Balliu (Rey Manaj, min. 83); Gjasula (Ramadani, min. 61), Laçi (Asslani, min. 78), Keidi Bare; Cikalleshi (Uzuni, min. 61) y Broja (Roshi, min. 83).
Goles: 1-0, min. 75; Ferrán Torres; 1-1, min. 85: Uzuni; 2-1, min. 91: Dani Olmo.
Árbitro: Trustin Farrugia (Malta). Sin amonestaciones.
Incidencias: partido amistoso disputado en el RCDE Stadium de Barcelona, con 35.444 espectadores. En la primera vez en 18 años que la selección española juega en Cataluña un encuentro oficial.