El balear, Djokovic y Murray, entre otros, han criticado a Wimbledon por excluir a sus colegas rusos y bielorrusos.
La cruenta invasión de Rusia a Ucrania le ha costado al deporte ruso y bielorruso la casi total exclusión de las competiciones internacionales. Sus equipos y selecciones nacionales en de fútbol y baloncesto, por ejemplo, han sido vetadas de todo torneo o ronda clasificatoria. Y así sucesivamente se han ido cayendo del calendario de marca la élite deportiva mundial. Y el tenis no ha sido una excepción: el equipo liderado por Daniil Medvedev no podrá defender su título en la Copa Davis. Y tampoco jugarán sus tenistas en la Billie Jean King Cup.
Esa ha sido la consecuencia de la guerra iniciada por Vladimir Putin en el ámbito deportivo. Pero eso no quita que haya opiniones para todos los gustos en torno a la justicia -o falta de ella- que representa eliminar a atletas que en nada tienen que ver con el conflicto bélico desatado, más allá de su nacionalidad o del apoyo -o censura- que hayan podido mostrar a esta maniobra perpetrada por el Kremlin.
Wimbledon ha sido, con diferencia, el Grand Slam que se ha pronunciado con mayor contundencia en este sentido. Lo ha hecho en coherencia con la actitud de repulsa total al régimen ruso que ha mantenido el Gobierno de Reino Unido. No obstante, el ministro de deportes, Nigel Huddleston, anunció que iba a exigir a los tenistas de Rusia y Bielorrusia una declaración expresa contra la invasión a Ucrania, escrita o en forma de vídeo, para dejarles acceder al afamado torneo londinense. Finalmente no ha hecho falta, pues el propio torneo se lo ha impedido como reacción política alineada a Downing Street. El All England Club no tomaba una determinación semejante desde la Segunda Guerra Mundial, cuando vetó a alemanes y japoneses.
Esta decisión ha recibido el aplauso generalizado de los jugadores y las tenistas de Ucrania que siguen compitiendo en la actualidad. Algunos de ellos se han enfrentado a sus colegas rusos y bielorrusos por el silencio que han mentido estos en lo relativo a la guerra generada por Putin. En cambio, han encontrado Medvedev, Rublev, Azarenka, Sabalenka y compañía comprensión en algunas de las figuras más importantes del tenis.
Novak Djokovic fue el primero en compartir su empatía con ellos ante la directriz asumida por Wimledon. "He hablado con algunos de los jugadores rusos en (en torneo de) Belgrado y, obviamente, no es una situación fácil que se les haya quitado el derecho a participar en uno de los torneos más grandes, si no en el más grande del mundo. Es difícil. Entiendo que hay frustración", avanzó en una declaración en la que alegó que "pasé por algo similar, aunque no es lo mismo, a principios de este año y sé que es frustrante saber que no puedes jugar".
"Como dije entonces, sigo manteniendo mi posición de que no apoyo esa decisión (de Wimbledon). Creo que simplemente no es justo, no está bien. Tienen derecho a tomar la decisión, pero la situación debe estar en el consejo de jugadores y en la administración del circuito (ATP) para que decidan realmente junto con los jugadores cuál es la mejor solución en esta situación", manifestó. Y a esta misma línea se adhirieron nombres tan relevantes como Stefanos Tsitsipas y el mejor tenista británico de las últimas décadas, Andy Murray.
Y Rafael Nadal también quiso apoyar a sus goleas rusos y bielorrusos. "Me parece muy injusto (la decisión de Wimbledon) de cara a los jugadores. Poco pueden hacer ellos. Qué culpa tienen de lo que está sucediendo en este momento en la guerra. A nivel de compañero puedo decir que lo siento muchísimo por ellos y que ojalá no fuera así", remarcó el mejor deportista español de la historia.
"Hay cosas que son claras: cuando el gobierno pone unas medidas hay que seguirlas, en este caso se ha dado una recomendación y Wimbledon toma su decisión, la más drástica posible, sin tener la obligatoriedad de tomarla. Es una cosa injusta para ellos (los tenistas), pero desgraciadamente hay tanta desgracia con lo que está sucediendo que al final lo que ocurra en nuestro deporte no tiene prácticamente ninguna importancia. Hay gente muriendo y sufriendo", sentenció el balear.
Las reacciones a favor y en contra de estos posicionamientos no se han hecho esperar. Y entre ellos ha destacado la respuesta del chef español José Andrés. El cocinero, que ha sufrido los ataques de la fuerza armada rusa a su ONG en primera persona, ha usado las redes sociales para decir esto a Nadal, Djokovic y Murray: "Cuando saben que niños, mujeres y ancianos han recibido disparos en la cabeza por salir a por pan para comer; niñas violadas; ¡millones de ucranianos desplazados! No aticen a Wimbledon, aticen a Rusia...".