Médicos internistas de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) han publicado en The Lancet un artículo científico que demuestra por primera vez que “la dieta mediterránea previene la recurrencia de eventos cardiovasculares frente a una dieta baja en grasa”.
La dieta baja en grasa (rica en hidratos de carbono complejos) y la dieta mediterránea (rica en grasa monoinsaturada cuya fuente principal es el aceite de oliva virgen) han probado ser eficaces en prevención primaria de pacientes de alto riesgo sin enfermedad cardiovascular desarrollada. No obstante, la dieta mediterránea no había demostrado, hasta la publicación de este estudio en The Lancet, efectos beneficiosos sobre la salud en pacientes con enfermedad cardiovascular establecida, comparada con otra dieta cardiosaludable como es la dieta baja en grasa. Se trata del único ensayo en los últimos 23 años que evalúa de forma fehaciente el efecto de la dieta mediterránea en prevención secundaria de la enfermedad cardiovascular.
Según el doctor Pablo Pérez Martínez, médico internista miembro de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), "supone un hito al crear nueva evidencia científica y demostrar que la dieta mediterránea rica en aceite de oliva es útil para prevenir nuevos eventos cardiovasculares en personas con enfermedad coronaria ya establecida”.
Para demostrarlo, se ha desarrollado ‘CORDIOPREV’, un ensayo clínico aleatorizado en el que han participado 1.002 pacientes con enfermedad coronaria establecida de entre 20 y 76 años, que recibieron intervención dietética con dieta mediterránea o dieta baja en grasa y fueron seguidos durante siete años. Un total de 500 (49,9%) de los 1.002 pacientes fueron asignados al grupo de dieta baja en grasas y 502 (50,1%) al de dieta mediterránea.
Como objetivos principales de investigación, se establecieron “valorar la aparición de nuevos eventos cardiovasculares mayores (o evento principal), incluyendo infarto de miocardio, revascularización (bypass, cateterismos, stents), accidente cerebrovascular isquémico (ictus), enfermedad arterial periférica y muerte de origen cardiovascular (muerte súbita)”.
El doctor López Miranda, investigador principal del Proyecto, señala que el estudio CORDIOPREV "demuestra en pacientes con enfermedad coronaria establecida que la dieta mediterránea tuvo un efecto superior al de la dieta baja en grasas en la prevención de la aparición de eventos cardiovasculares recurrentes como infarto de miocardio, revascularización, accidente cerebrovascular isquémico, enfermedad arterial periférica y muerte de origen cardiovascular evitando la aparición de uno de cada cuatro eventos cardiovasculares mayores".
Estos hallazgos, añade el doctor Delgado Lista, primer firmante del artículo, “son de enorme relevancia para la práctica clínica diaria, apoyando el uso de la dieta mediterránea para prevenir la recurrencia de la enfermedad cardiovascular y demuestran la utilidad de recomendar este tipo de dieta a personas que previamente han tenido un evento cardiovascular".