Nos queda sólo una semana de la feria de San Isidro. Las Ventas nos tiene demasiado aquerenciados. Ya es la hora de asomarse a las provincias. Castilla-La Mancha está de celebraciones, se organizaron varios festejos en distintos pueblos. El sábado los rejones en Yunquera de Henares y el domingo los toreros de a pie en Villamayor de Santiago. Un coso centenario, donde los molinos asoman sus astas, como los gigantes del Quijote, para observar lo que sucede. Esta tarde Antonio Ferrera, El Fandi y Mario Sotos se enfrentaron con los toros de Julio de la Puerta. Hacía bastante aire. Antes del paseíllo se organizó un vistoso desfile.
El comienzo se retrasó. Se regó de nuevo la plaza. El toro también tarda en salir. La manga de los chiqueros de esta plaza es peculiar, larga y curva, desorienta mucho al animal, a veces hasta le desgasta. Por fin, salió Churrero (1º) y Antonio Ferrera le ganó terreno con lances abrochados con una media. La faena transcurrió en los tercios, donde llevó al astado con pases flexionados. La embestida no es fácil, el diestro aguanta y corrige los cabeceos y derrotes. Templado el bicho, Antonio Ferrera creó tandas con la zurda ligadas, de pases medidos, de este aire especial que le da a la faena el acierto del torero con las distancias y tiempos. Al entrar a matar se cayó, afortunadamente sin consecuencias, y después de un pinchazo hondo llegó una estocada entera y descabello fulminante. Una oreja.
Su segundo morlaco, jabonero, de badana y rizado morillo, se lastimó la pata al principio de la faena, el diestro solicitó el cambio que fue concedido. Salió el sobrero Marcadito, que peleó en el caballo con la cara alta. El tercio de banderillas transcurrió sin ningún capotazo de sobra. Fernando Sánchez lució con los rehiletes. Es autor de grandes pares de Las Ventas esta temporada. Antonio Ferrera sacó al toro de las tablas y pidió que se cesara la música. La tanda con la diestra y otra rematada con un pase mirando al tendido. El toro sumaba pases y las series, pero no llegó a tocar la franela con el hocico. Gran precisión y temple. La obra fue coronada con una estocada entera. Sin embargo, el toro tardó en doblar y cuando lo hizo le levantó el intento de descabello. Un aviso. El público se impacientó y dejó la obra sin trofeo.
El Fandi tuvo que armarse de paciencia al esperar la salida de Motorista (1º). El arranque de rodillas, larga cambiada afarolada, seguida por chicuelinas y navarras. El Fandi cogió los rehiletes que cayeron traseros, pero el segundo par borró la impresión del primero y puestos al violín calentaron el ambiente. El torito fue citado de rodillas, pero se agota pronto y se cae varias veces. ¡Qué alivio que el tendido 7 quedaba lejos! Entre los derrotes y cabeceos del toro, El Fandi hace lo que quiere, alarga la faena vistosa. El toro ya no sabía qué hacer para desquitarse de tal castigo… El Fandi hace un desplante rozando con la cabeza la testuz del bicho. La estocada caída, tarando a baja. Descabello. Dos orejas. Viendo que el público quedó satisfecho, El Fandi administró a Espontáneo (5º) la faena, gemela de la anterior. Los pares puestos por el diestro, rodillas, desplantes, “tíos vivos”… Una gran variedad agrada al público. Otras dos orejas.
Fichero (3º) salió para Mario Sotos, quien hizo un quite de afarolados, rematados por una revolera. Las tandas de seis y más pases, aguantando algunos cabeceos. Pero el toro enganchaba la muleta, por mucho que el torero intentaba adaptarse a la velocidad del burel. La estocada caída y tendida. Descabello. Dos orejas para el paisano. Fundador (6º) entraba bien en el capote y remataba en tablas. Mario Sotos le cita desde el estribo, el astado escarba. Al castigar con los pases bajos el toro se cae. Se para en los pases de pecho, la embestida irregular no deja pases de buen trazo. La estocada cayó trasera y algo atravesada, pero más de 2/3. Descabello. Una oreja.
Al acabar el festejo se entera una de que Lea Vicens y Guillermo Hermoso de Mendoza salieron por la Puerta Grande. Es una pena, pero ya sabíamos que a Diego Ventura no le iban a invitar a ocupar el sitio de Pablo Hermoso de Mendoza. Una confirmación sin testigo. Los adornos son bienvenidos, pero el abuso de ellos, buscando un aplauso fácil, puede perjudicar al toreo tanto a pie como a caballo.