www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

CRÓNICA TAURINA

Villacañas: la terna a hombros. Generosidad y nobleza

Villacañas: la terna a hombros. Generosidad y nobleza
lunes 08 de agosto de 2022, 08:10h

Ya estamos en agosto. Los toreros y cuadrillas ponen pies en la polvorosa. Un no parar de pueblo a pueblo, de villa a villa, de país a país. A ver qué sale de los chiqueros… Mientras Alicante bullía con el espectáculo montado por la empresa Tendido Único de José Tomás, Villacañas de Toledo acoge una corrida de Alcurrucén y Cortinilla para los diestros Eugenio de Mora, Noé Gómez del Pilar y Raúl Rivera.

Eugenio de Mora pronto va a cumplir los 25 años de alternativa. Pisó el albero desmonterado: debutó en el coso de Villacañas. Una de sus particularidades es que le faltan al ruedo unos 13 metros para cumplir con la normativa vigente de 45 metros. Sea como fuera, el ruedo achicado condiciona y hay que andar con mucho ojo. Eugenio de Mora saludó a Fogonazos (1º) con unos lances limpios, sin enganchar. El toro es alto, pero armonioso de hechuras. Cobró un puyazo fuerte. No se desmayó. Remató en tablas. El subalterno Treviño bregó se destacó en brega. La fiera va franca, se deja llevar a los medios donde toma el engaño con sinceridad. Las tandas largas de cuatro o cinco pases, pero al natural el toro se para. Resuelto el desajuste de terrenos, el embroqure no se vicia, sigue el noble bruto hasta mostrar su agotamiento con cabeceos y llevando al diestro a las tablas. El celeste imperio de remate y una estocada casi entera, pero algo caída y delantera. Una oreja. Su otro contrario se apodaba Musiquero (4º). El castaño salió celoso, de buen son y nervio. Por puro celo se deslizó por el albero al salir de la puya generosa. La faena movida, de ajuste primero, llevó a una tanda al natural de mucho cuajo. Pases ligados, de mano templada, el toro sigue la franela sin protestar. El estoconazo puso fin a la faena. Se dobló. Dos orejas.

Noé Gómez Del Pilar acertó hoy. No hubo porta gayola. Hubo mucho toreo. Su aparición en las Ventas con los Escolares tuvo eco y fue una pena la grave herida que recibió en el segundo de su lote. El primero fue Notario (2º) que estaba a punto de celebrar su sexto cumpleaños. El torete mostró su genio acortando la embestida en los galleos. Acude al caballo metiendo la cabeza y ganas de tal manera que levanta literalmente la cabalgadura, que al quedarse sin un solo punto de apoyo, se derrumba junto con el jinete. Sin mostrar ni un ápice de cansancio, el torete se somete a las banderillas. Quedan reunidas las seis. Los pases de castigo y arranca la faena. Notario ya es otro. Ya no hay ni recuerdo de sus embestidas cortas. Gómez del Pilar y Notario se acoplan y montan una faena ligada, compuesta de tandas largas, ceñidas, salpicadas con unos pases de pecho y cambios de manos oportunos. Las bernardinas, mirando al tendido, y una estocada, algo tendida precisa el uso de descabello. Dos orejas. Otro de su lote, uno de Cortijillo (5º), remató con tal ahínco que se le creía lesionado. Desarmó en lances de capote. Va veloz y complica el tercio de banderillas cortando el terreno y provocando salidas en falso. El toro va a su aire, algo rebelde, pero sigue de embroque noble. Las primeras tandas son de ajuste necesario. Una buena faena, y el bicho arrimando a las tablas. Y protestando ya, acusa el cansancio. Un pinchazo y el estoque algo tendido. Un trofeo. Del Pilar estuvo toda la tarde auxiliando a los picadores con sus quites. Atento y certero, salvó varios tercios de varas del deslucimiento.

Raúl Rivera, quien aspira confirmar su alternativa en las Ventas, banderilleó a sus dos contrarios. El primero, Afanosito (3º) salió con empaque, despacio, estudiando el terreno. El puyazo, enhebrado entre las paletillas, valía por tres. Se competían en testarudez el picador y el toro y así acabaron los dos en los medios. Al poner los tres pares, el último al violín, quedaron reunidos y lo abrochó con un recorte a cuerpo limpio y tocando la testuz. La faena de varias tandas con pases variados, con una rodilla en el suelo. Un pase cambiado acabó llegó a su plenitud convirtiéndose en un circular. Luquecinas, mirando al tendido. De remate: un desplante en la cara de la fiera con la muleta al suelo. Dos orejas. Petición sigue. El rabo. Su segundo, Guitarrito (6º), tuvo esperar que el diestro salga con el capote. El toro resiste una vara considerable. Un quite por chicuelinas, abrochado por una serpentina. Al poner el tercer par, Rivera se queda en la cara del toro, que, traidor, le mete un pitón rajando la faja, el chaleco y la camisa. Raúl puede celebrar el 7 de agosto como su segundo cumpleaños. La vida o la muerte fue cuestión de milímetros. Un bindis al apoderado y empresario de la plaza. Y una faena complicada. Guitarrito va con velocidad de vértigo. Le para Raúl Rivera. Tendido enloquecido, gritando “¡torero, torero!”. La banda en pleno rendimiento. Retumba el pasodoble en Tembleque. El torero no se achica, se acopla y le saca una tanda fabulosa. Vuelve el morlaco como un rayo. Mas en una serie detiene los pitones a la altura de la faja… Raúl aguanta. Traza pases redondos al natural. Se lo piensa el morlaco de nuevo y el diestro cambia de mano para el remate. Increíble, el toro: a más tandas, respondía con más velocidad y ahínco. Avasallador. Más que faena fue una batalla campal. Agotado el diestro, los músicos y hasta el publico. Menos Guitarrito. Varios pinchazos y una estocada. Una oreja.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios