El ministro descarta "imponer" topes a los precios de la cesta de la compra y aboga por colaborar con "todos los actores de la cadena alimentaria".
Prosigue la guerra interna en el seno del Gobierno para tratar de contener la desbocada inflación. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha vuelto a mostrar su oposición al plan de Yolanda Díaz de fijar una cesta básica de alimentación con un precio máximo, calificándolo de "muy forzado" y ha abogado por ajustar "voluntariamente" los precios "con la colaboración de todos los actores de la cadena alimentaria".
"Creo que hay una actitud constructiva y positiva (por parte de los distintos eslabones), pero esto no se trata de medidas impuestas porque creo que no funciona", ha afirmado Planas en una entrevista en Antena 3, en la que ha abogado por "evitar guerras de precios". "Lo que hace falta es hacer un esfuerzo colectivo para que cada uno asuma su responsabilidad. Con el dialogo y el esfuerzo por parte de todos podemos conseguir que los ciudadanos dispongan de alimentos a mejores precios", ha defendido el ministro.
Planas ha descartado también la propuesta de Podemos de aplicar un impuesto a la distribución. En su opinión, una medida así debería tomarse únicamente de forma extraordinaria cuando ciertas empresas obtengan unos beneficios extraordinarios, como ha ocurrido con el caso de las energéticas, pero que la situación de los supermercados es muy diferente. "Es un mercado diferente, libre de oferta y demanda, que funciona buen y de forma eficiente", ha expresado Planas.
Preguntado sobre la posibilidad de actuar sobre el IVA de los productos alimentarios, como demandan las patronales de distribución alimentaria, el ministro ha indicado que ya hay un IVA superreducido para algunos alimentos y que se trata de un esquema que "admite pocos ajustes" y sobre el que "hay poco margen de maniobra".