www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EDITORIAL

El Banco de España machaca los Presupuestos del Gobierno

EL IMPARCIAL
jueves 06 de octubre de 2022, 11:52h

El Banco de España ha desbaratado las previsiones económicas del Gobierno que sustentan los presupuestos para el próximo año. Las cuentas se convierten, así, en papel mojado apenas un día después de ser presentadas en Consejo de Ministros y antes incluso de ser aprobadas en el Congreso. El organismo supervisor se alinea con la Autoridad Fiscal Independiente o la OCDE y pinta un panorama económico que nada tiene que ver con el optimismo gubernamental.

El Gobierno plantea un crecimiento económico del 2,1% del PIB para 2023, mientras que el Banco de España ha rebajado este porcentaje al 1,4%. La inflación elevada, el empeoramiento de las condiciones de financiación, el aumento de la incertidumbre y el debilitamiento de la demanda global contribuirán a este enfriamiento de la economía.

El organismo también retrasa la recuperación del nivel de PIB previo a la pandemia hasta el primer trimestre de 2024, unos dos trimestres más tarde de lo proyectado por la entidad en junio. Debemos recordar que todo el crecimiento del que presume el Gobierno no es más que la lenta recuperación del nivel económico con el que España contaba a comienzos de 2020.

Dice también el Banco de España que nos encontramos ante "una extraordinaria incertidumbre", y que todavía queda margen para que la situación económica empeore. Existe un riesgo “a la baja para la actividad”, dice en su informe “y al alza para la inflación”.

Toma así el regulador el camino contrario al del Gobierno, que en vez de mostrarse prudente ante la elevada volatilidad, lanza las campanas al vuelo de un escenario que resulta un espejismo para el consenso del mercado y las más prestigiosas casas de análisis públicas y privadas.

Es preciso que Pedro Sánchez baje a la realidad y recorte el gasto de unas cuentas cuya perspectiva de recaudación está inflada de manera artificial. No es de recibo presumir del mayor gasto público de la historia en un año de frenazo del crecimiento económico. Sin embargo, el presidente parece dispuesto a utilizar el dinero público para comprar votos en una fastuosa campaña electoral para tratar de dar la vuelta a las encuestas que vaticinan su derrota. Tampoco escatimará recursos públicos para saciar a todos sus socios, desde Unidas Podemos a ERC o Bildu.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (11)    No(0)

+
0 comentarios