En la Nochebuena de 2021 el módulo de aterrizaje InSight de la NASA, que se encuentra explorando Marte registró un terremoto de magnitud 4 (martemoto), cuya causa acaba de revelarse: el impacto de un meteorito, que se estima, es uno de los más grandes vistos en en el planeta rojo desde que la NASA comenzó a explorar el cosmos. Además, el meteoroide hizo expulsó trozos de hielo del tamaño de una roca enterrados más cerca del ecuador marciano que nunca antes, un descubrimiento con implicaciones para los planes futuros de la NASA para enviar astronautas.
Los científicos determinaron que el terremoto fue el resultado del impacto de un meteorito cuando observaron imágenes de antes y después del Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de la NASA y detectaron un nuevo cráter enorme. Ofreciendo una rara oportunidad de ver cómo un gran impacto sacudió el suelo marciano, el evento y sus efectos, que se detallan en dos artículos publicados este jueves 27 en la revista Science.
Se estima que el meteoroide medía de 5 a 12 metros, lo suficientemente pequeño como para haberse quemado en la atmósfera de la Tierra, pero no en la delgada atmósfera de Marte, que es solo un 1% más densa que la de nuestro planeta. El impacto, en una región llamada Amazonis Planitia, abrió un cráter de aproximadamente 150 metros de ancho y 21 metros de profundidad. Parte de la eyección arrojada por el impacto voló hasta 37 kilómetros de distancia.
Con imágenes y datos sísmicos que documentan el evento, se cree que este es uno de los cráteres más grandes jamás vistos en cualquier lugar del sistema solar. Existen muchos cráteres más grandes en el Planeta Rojo, pero son significativamente más antiguos y anteriores a cualquier misión. “No tiene precedentes encontrar un nuevo impacto de este tamaño”, comenta Ingrid Daubar, de la Universidad de Brown, quien dirige el Grupo de trabajo de ciencia de impacto de InSight. "Es un momento emocionante en la historia geológica, y tenemos que presenciarlo".

El módulo InSight ha visto disminuir drásticamente su energía en los últimos meses debido a la acumulación de polvo en sus paneles solares. Ahora se espera que la nave espacial se apague en las próximas seis semanas, poniendo fin a la ciencia de la misión. InSight está estudiando la corteza, el manto y el núcleo del planeta. Las ondas sísmicas son clave para la misión y han revelado el tamaño, la profundidad y la composición de las capas internas de Marte. Desde que aterrizó en noviembre de 2018, InSight ha detectado 1.318 martemotos, incluidos varios causados por impactos de meteoritos más pequeños .
Pero el terremoto que resultó del impacto de diciembre pasado fue el primero que se observó que tuvo ondas superficiales, un tipo de onda sísmica que ondula a lo largo de la parte superior de la corteza de un planeta. El segundo de los dos artículos de Science relacionados con el gran impacto describe cómo los científicos usan estas ondas para estudiar la estructura de la corteza de Marte.
Establecer la velocidad a la que aparecen los cráteres en Marte es fundamental para refinar la línea de tiempo geológica del planeta. En superficies más antiguas, como las de Marte y nuestra Luna, hay más cráteres que en la Tierra; en nuestro planeta, los procesos de erosión y tectónica de placas borran las características más antiguas de la superficie.
Los nuevos cráteres también exponen materiales debajo de la superficie. En este caso, grandes trozos de hielo esparcidos por el impacto fueron vistos por la cámara a color del Experimento científico de imágenes de alta resolución (HiRISE de MRO. El hielo subterráneo será un recurso vital para los astronautas, quienes podrían usarlo para una variedad de necesidades, que incluyen agua potable, agricultura y propulsor de cohetes. Nunca se había visto hielo enterrado tan cerca del ecuador marciano que, como la parte más cálida de Marte, es un lugar atractivo para los astronautas.