Los viajes masivos de la hinchada del Eintracht han causado revuelo en el continente.
El
Prefecto de Nápoles prohibió este domingo la venta de entradas a aficionados alemanes residentes en
Fráncfort, a tan solo tres días del choque entre el conjunto napolitano y el germano en los octavos de final de Liga de Campeones. Fue un n
uevo giro de guión para el trascendental encuentro del próximo miércoles en el que el Nápoles defendía el 0-2 obtenido en la ida para clasificarse por primera vez en su historia a unos cuartos de final de 'Champions'.
El Eintracht fue el que adelantó que el Ministerio del Interior Italiano prohibiría la venta de entradas a los aficionados alemanes con un comunicado el pasado 7 de marzo. El motivo de la prohibición italiana radicaba de los altercados que tuvieron lugar en el partido de ida. "El Eintracht de Fráncfort fue informado por la UEFA a última hora de la tarde de ayer de que el Ministerio del Interior italiano emitirá una orden judicial contra el club organizador, el SSC Nápoles, prohibiéndole vender entradas a los seguidores del Eintracht de Fráncfort para el partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones", desveló el Eintracht.
"Ello incluye el cupo oficial de invitados de 2.700 entradas en total, 2.400 de ellas en el sector de invitados, al que tendría derecho el Eintracht de Fráncfort en virtud de la normativa de la UEFA", añadió. Sin embargo, el TAR (Tribunal Administrativo Regional) de Campania aceptó el recurso del club alemán y este mismo sábado anuló esa prohibición, dando vía libre a los aficionados del Eintracht a acudir al Diego Armando Maradona. Una decisión que no compartió el Nápoles, que se mostró "preocupado" por la llegada de loa aficionados alemanes tras los altercados de la ida.
Cruce de decisiones entre autoridades italianas
"El Nápoles está profundamente preocupado por la decisión de dar acceso a los aficionados alemanes al próximo partido. La preocupación surge por la posibilidad concreta de descontento que pudiera surgir, según destaca la Comisión de Análisis de Eventos Deportivos del Ministerio del Interior. La decisión fue tomada por la sección V de la TAR de Campania, que asumirá la responsabilidad de lo que pueda suceder", aseguró el club partenopeo. "La decisión, se subraya, se tomó independientemente de las valoraciones técnicas de los órganos designados para ello", sentenció.
El domingo, cuando todo parecía indicar que el vaivén de decisiones e intercambio de comunicados ya había finalizado, apareció la Prefectura de Nápoles con una nueva prohibición. "Le informamos que el Prefecto de Nápoles, Claudio Palomba, también tras el examen de la cuestión en la reunión de hoy del PCOSP, adoptó hoy una nueva disposición, que contiene la prescripción de la prohibición de la venta de cupones limitados a los residentes de la ciudad de Frankfurt", comunicó el organismo italiano. "En consideración a los relevantes y graves enfrentamientos que se produjeron con motivo del partido de ida de la 'Champions League' entre el Eintracht Fráncfort-Nápoles el 21 de febrero de 2023 y que no se limitaron al estadio de Fráncfort sino que ocurrieron en la ciudad", explicó.
El caos en las calles de Nápoles
Finalmente, se cumplieron los augurios y este miércoles se vieron escenas lamentables en la ciudad italiana. Pese a las distintas prohibiciones o demás trabas de diferentes organismos, se esperaba la llegada de aficionados 'ultra' con entradas que han conseguido a través de terceros, algunas gracias a la alianza del conjunto alemán con el Atalanta. Y así ocurrió. Y el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, fue esta noche el centro de las críticas por no haber evitado que los ultras del Eintracht alemán sembraran el caos en Nápoles.
Desde el Gobierno derechista, uno de los socios de la coalición, la ultraderechista Liga de Matteo Salvini, próxima al ministro, lo apoyó y propuso que "el Gobierno alemán pague los daños". El progresista Partido Demócrata, el principal de la oposición, lamentó que los enfrentamientos entre los hinchas del Eintracht y las fuerzas del orden en Nápoles son "inaceptables" y "ponen en gravísimo riesgo la seguridad de los ciudadanos" y de los agentes. "Invitamos al ministro Piantedosi a dar explicaciones ante el Parlamento y aclarar que sucedió y qué no ha funcionado", instaron en una nota dos portavoces de la formación de centroizquierda.
Los incidentes se produjeron tres horas de que diera inicio el partido de vuelta de los octavos de final de Liga de Campeones, cuando cerca de 600 aficionados del Eintracht protagonizaron fuertes disturbios en Nápoles, adonde viajaron a pesar de que se les había prohibido el acceso al estadio previamente. Los facción 'ultra' del equipo germano se enfrentó a la policía que le escoltaba desde esta mañana, un operativo de unos 800 agentes que no ha podido evitar que arremetieran contra los comercios e incendiaran incluso un coche de policía y contenedores de basura.
El alcalde de Nápoles, Gaetano Manfredi se reunió esta tarde con el embajador alemán en Italia, Vikton Elbling, para condenar juntos estos actos de violencia. Sin embargo, las críticas al ministro del Interior no arreciaron y también exigieron su comparecencia ante el Parlamento desde la Alianza de los Verdes y la Izquierda. "¿Cómo es posible que esto os halla pillado de improviso? ¿Por qué se permitió a los aficionados alemanes bloquear la ciudad con manifestaciones no autorizadas?", preguntó el parlamentario de ese grupo, Francesco Emilio Borrelli. El eurodiputado de la centrista Azione, Giosi Ferrandino, preguntó "dónde está el diligente ministro Piantedosi".