El equipo de Guardiola golea al elenco español por 4-0 y luchará por su primera Copa de Europa dos años después.
Sólo un Manchester City extraordinario pudo con el rey de Europa. El cuadro de Pep Guardiola se ha clasificado este miércoles a su segunda final de la Liga de Campeones tras aplastar al Real Madrid por 4-0 gracias al doblete de Bernardo Silva, un autogol de Militao y un tanto de Julián Álavarez.
El conjunto mancuniano, muy superior en el primer tiempo, finaliza una Champions perfecta como local con seis victorias y un balance de 23 goles a favor y dos en contra (14-0 en rondas eliminatorias). Además, ha consolidado su condición de bestia negra del Madrid con su tercera victoria seguida en sus cinco enfrentamientos europeos. Es su 16ª victoria consecutiva en su feudo y encadena 23 encuentros sin perder.
Los de Guardiola vuelven a una final de la Copa de Europa dos años después y se enfrentarán al Inter de Milan. Será la cuarta final del exentrenador del Barcelona que registró su victoria número 100 en la máxima competición continental de clubes.
Tras esta dolorosa eliminación, el Madrid acabará la temporada con tres títulos conquistados: la Copa del Rey, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes. Le queda cuatro partidos de LaLiga para dar por concluida su campaña.
Un City muy superior en la primera mitad
El choque empezó como en la ida: dominio del Manchester City con el balón y un Madrid defendiendo, alternando una presión media inicial con cinco jugadores y el resto en su propio campo. El cuadro de Guardiola protagonizó su primera llegada con un disparo muy alto de Walker.
El combinado inglés, con el mismo once de la ida en Madrid, originó sus dos primeros acercamientos seguidos con verdadero peligro. En el primero, Haaland leyó a la perfección el pase al espacio de su mejor socio, De Bruyne, el noruego regateó y, al no tener ángulo de disparo, optó por mandar el cuero al corazón del área donde ninguno de sus compañeros pudo continuar la jugada. En el segundo, Rodri acabó una llegada prolongada con un golpeo desviado.
Con Militao como única novedad respecto a la ida, al elenco de Ancelotti, que esta noche hacía historia al convertirse en el entrenador con más partidos en esta competición con 191, le costaba mantener el esférico debido a la presión tras pérdida de su rival. Sometido por el conjunto británico, el Madrid resistía tapando espacios. Al no encontrarlos, el campeón inglés volvió a tirar desde fuera pero no estuvo preciso Stones. El equipo de Guardiola, que hundía a su adversario, salió más enchufado y generó dos nuevas ocasiones de gol: en la primera, Haaland le ganó la espalda a Alaba y su cabezazo fue atajado por Courtois y en el segundo, Grealish no acertó con su chut desde el pico del área.
El Manchester City era el protagonista del envite. Su presión alta causaba efecto, sumado a las anticipaciones del club inglés a los balones en largo del actual campeón. Era profundo por los flancos, con más inclinación al izquierdo con Grealish. Desde ese costado, De Bruyne, que batió a su compatriota en la ida con un latigazo, intentó sorprenderle con un tiro de falta directa que se fue cerca del lado derecho de la portería madrileña.
Los de Guardiola continuaban generando peligro y tuvo la oportunidad más clara de gol. Haaland, que participó más en 20 minutos que en los 90 de la ida, se quedó muy cerca de superar al guardameta belga que hizo un paradón con las yemas de sus dedos al testarazo del 'killer' noruego a bocajarro al ganarle la posición a Camavinga. El cuadro local no perdonó en su siguiente aproximación: se adelantó en el choque gracias a una rápida combinación desde la banda derecha entre Stones, Walker, De Bruyne y Bernardo Silba que acabó el extremo portugués con un zurdazo cruzado dentro del área.
El Real Madrid estaba tocado frente a un combinado mancuniano que seguía sumando llegadas. De nuevo, en las botas de un Haaland cuyo tiro con su derecha salió lejos. El conjunto blanco, que no daba sus mejores sensaciones con su circulación del balón, logró ocasionar una transición rápida en la que Vinicius pudo correr al espacio, pero fue frenado por Walker. Los de Ancelotti buscaron de nuevo encontrar espacios a la espalda de la zaga 'citizen' con un pase entre líneas al que estuvo cerca de llegar Benzema.

Dos ocasiones que dieron empuje al vigente campeón continental. Encadenó varios minutos en presencia del campo inglés y Kroos metió el miedo en el cuerpo a los locales con un potente disparo desde la frontal del área que se topó con el travesaño. Una acción que despertó al Manchester City y amplió su distancia. Aprovechó el espacio tras la ayuda defensiva de Camavinga a Carvajal en una doble llegada en la que Gundogan, que anotó un doblete el pasado domingo, buscó el arco rival, su chut fue rechazado por Militao y estuvo atento Silva para anotar a placer con su testa y firmar su particular doblete.
El City superaba al Madrid en varias facetas: intensidad, agresividad tras pérdida, inteligencia táctica, posesión o profundidad. Precisamente, merced a su profunda banda derecha con un eléctrico Silva cuyo golpeo escorado salió centrado. El líder de la Premier League olía sangre y, tras una recuperación del incombustible De Bruyne, generó una clara oportunidad en la que el tiro de Akanji fue frenado por Militao. Fue la última ocasión manifiesta de gol de un Manchester City muy superior ante un Real Madrid irreconocible en intensidad y sobrepasado. Un dato que corroboró esa superioridad fueron los disparos totales: 13 frente a uno.
El autogol de Militao sentencia al Real Madrid
El Madrid salió con otra cara en la segunda mitad. Sometía al elenco 'citizen' teniendo más el balón en campo contrario y adelantó su primera línea de presión. El equipo español tuvo su primera ocasión desde un disparo de falta ejecutado por Alaba cuyo lanzamiento con efecto obligó a una gran intervención, la primera, de Ederson.
El club madrileño era más intenso y agresivo en los balones divididos. El City, ordenado en su campo, replegaba en busca de recuperar y construir una transición rápida. Los de Guardiola no estaban finos con el cuero ni en sus conatos de control. Le pasó factura uno interior a Gundogan que estuvo próximo de un mano a mano con Courtois.
La batalla por los balones divididos estaba siendo muy disputada. La escuadra inglesa volvió a ejercer una presión adelantada en un tramo del choque con llegadas en ambas áreas. Ancelotti hizo su primer cambio: sacó a Modric para dar entrada a Rüdiger, lo cual adelantaba la posición a Camavinga que pasaba a ocupar el pivote defensivo. El polivalente francés ya se hacía notar en su nuevo puesto con dos anticipaciones.
El club británico buscaba recuperar el control del choque. No quería entrar en un ida y vuelta y bajaba el ritmo de la semifinal con posesiones largas y sin arriesgar al mover la pelota en zonas no comprometidas defendiendo su renta con el balón. A falta de 20 minutos, el técnico italiano metió a Asensio por Kroos. El Madrid pasaba a un 4-2-3-1. El cuadro celeste generó su primera gran oportunidad gracias a una pared fugaz entre Gundogan y Haaland cuyo golpeo adivinó Courtois con sus pies y el travesaño repelió la ocasión del ariete noruego.
El conjunto de Guardiola encarriló el pase a su segunda final gracias a un centro lateral lanzado por De Bruyne al centro del área chica y Militao no acertó al rechazar el centro con su cuerpo desviando el balón a su propia portería significando el 3-0. Los dos técnicos hicieron cambios: en el City entró Mahrez por Gundogan y en el Madrid entraron Tchoauméni, Ceballos y Lucas Vázquez por Camavinga, Rodrygo y Carvajal.
El vigente campeón tiró de orgullo para recortar distancias. Ederson se lo impidió con una gran parada a Ceballos. Tras esa ocasión, Guardiola realizó su segunda permuta: se fue un fatigado De Bruyne reemplazado por Foden. Con el choque sentenciado y con poco ritmo, el técnico español introdujo a Julián Álvarez por Haaland. En su primera intervención, el delantero argentino anotó al finalizar una jugada coral con un disparo raso para redondear la noche europea del eterno aspirante que superó con creces al rey de esta competición. Una exhibición que se recordará en la historia de esta competición junto a otras duras goleadas como la del Ajax (1-4) en la vuelta de octavos de final de la edición 2018/2019, la del Borussia Dortmund (4-1) en la 2012/2013 o la del Liverpool (4-0) en la 2008/2009.
Ficha técnica
4 - Manchester City: Ederson; Walker, Stones, Dias, Akanji; Gundogan (Mahrez, m.79), Rodri, De Bruyne (Foden, m.84); Grealish, Haaland (Álvarez, m.89) y Bernardo.
0 - Real Madrid: Courtois; Carvajal (Vázquez, m.80), Militao, Alaba, Camavinga (Tchouameni, m.80); Kroos (Asensio, m.70), Modric (Rudiger, m.63), Valverde; Rodrygo (Ceballos, m.81), Benzema y Vinícius.
Goles: 1-0. Bernardo, m.23, 2-0. Bernardo, m.37, 3-0. Militao, p.p, m.76. 4-0. Álvarez, m.90.
Árbitro: Szymon Marciniak (Polonia). Amonestó a Dias (m.50) y Gundogan (m.63) por parte del Manchester City, y a Carvajal (m.56) y Camavinga (m.75), del Real Madrid.
Incidencias: Partido de vuelta de semifinales de la Liga de Campeones disputado en el Etihad Stadium (Mánchester).