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FIESTA

Crónica taurina de la Feria de San Isidro: ¡Qué malo eres, Víctor!

Crónica taurina de la Feria de San Isidro: ¡Qué malo eres, Víctor!
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(Foto: EFE/ Daniel Gonzalez)
domingo 21 de mayo de 2023, 09:58h

Espero que cuando lean estas líneas el impresentable Víctor Oliver Rodríguez ya haya entregado su dimisión y no volverá a presidir jamás una corrida. Tipos tan arbitrarios y burdos le hacen un flaco favor a la fiesta. No supo apreciar una gran obra de Diego Ventura, quien ha traído al ruedo la inspiración, el ánimo y el afán de superarse a sí mismo. Cosas bien escasas: la actitud acomodaticia generalizada en los ruedos casi nos hizo olvidar qué es el esfuerzo. Es un gran regalo poder observar a un hombre que adora lo que hace y a un artista que se desvive por su obra.

La tarde de la confirmación de Duarte Fernández de mano de Diego Ventura y Leonardo Hernández de nuevo llenó los tendidos. Los astados de tres hierros dieron un juego desigual, algunos acusaron mucha mansedumbre.

La faena a Montecillo (2º Carmen Lorenzo) con Fabuloso y Bronce fue una exhibición del arte de la doma. Las monturas nunca perdían de vista al enemigo, le desafiaban confiados. Fabuloso llevó al toro al hilo de las tablas galopando de costado o con lo que se conocen como ‘hermosinas’. Bronce se arrodilló en la cara del morlaco y, liberado de brida, ágil y flexible pusieron otro par de rehiletes. El broche de oro llegó con Guadiana y tres banderillas cortas puestas a pulso una por una. El toro rueda sin puntilla. El público tuvo que rogar los trofeos al cacique del palco. La Puerta Grande. Ventura, montando a Generoso con la cola recogida a la campera, esperó a Andarín (3 ºCarmen Lorenzo) en la puerta de toriles con una garrocha y así atemperó la embestida del burel. Nazarí lució su última tarde, con veinte años cumplidos, desafió al toro levantado de manos para dejar unas banderillas inolvidables. Bronce sorprendió con piruetas y piafando. Todos los palos incluyendo los cortos quedaron clavados en un reducido espacio del hoyo de las agujas. As de Oro, el caballo más joven de la cuadra, hizo la pirueta sobre tres remos antes de poner las cortas y ejecutar el rejón a la perfección. Pero, el tipejo del palco ya no cedió. Una oreja.

Leonardo Hernández también demostró su saber y maestría con el lote más complicado de la corrida. Su primero, Coralo (3º Carmen Lorenzo), quedó parado al recibir el rejón de castigo. Enamorado salió para las banderillas y tuvo que llegar mucho para que arranque el bicho. Sol, una belleza de montura, colaboró en un par puesto a dos manos y citando a quiebro. Desgraciadamente, los aceros lo dejaron sin premio. Una ovación. Marqués (5º Los Espartales) el ejemplar más complicado de la tarde. Su único anhelo era encontrar la salida. Probó a saltar la barrera. Leonardo Hernández porfió para sacarlo de las tablas. La faena se animó con los quiebros de Giraldillo entre las mismas astas. Todo en los terrenos comprometidos de las tablas. El rejón, aunque después de pinchar, fue puesto aprovechando la querencia del morlaco con gran acierto. El toro tardó en doblar y el verduguillo se estancó.

Duarte Fernandes confirmó con Malacara (1º Los Espartales), un ejemplar muy manso, de la embestida informal, a rachas. El rejoneador basó la faena en acortar las distancias para darle más ligazón a la faena y sacarlo de las tablas. H. Quiebro y El Dorado se enfrentaron con el marrajo mirándole cara a cara y llevando algunos golpes. Al pinchar, Fernandes entra de nuevo y el toro rueda sin puntilla. Una ovación. Magnífica faena montando Artista para domeñar a Ignorado (6º Capea). Otra montura, Engaño, se destacó con los quiebros ajustadíssimos. Fernandes se cortó con el rejón de muerte, pero siguió hasta rematar con el descabello. Dos avisos.
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