El tenista español logró domar a Shapovalov sin ceder ni un set (6-1, 6-4 y 6-2).
"Tengo que mejorar", ha dicho Carlos Alcaraz justo después de acceder a octavos de final de Ronald Garros, firmando una actuación más que solvente. El número uno del mundo, que tiene sólo 20 años, se lamenta porque ha permitido al volcánico Denis Shapovalov un rato de disfrute dentro de un partido que se resolvió por 6-1, 6-4 y 6-2, en dos horas y 10 minutos de esfuerzo. No le vale al talentoso murciano con la merecida ovación que le regaló la Philippe Chatrier. Quiere más.
Le tocó en tercera ronda del 'Grand Slam' francés jugar contra uno de esos tenistas incómodos, capaces de hacer descarrilar a cualquiera si no tiene la templanza y el aplomo suficiente para saber capear sus subidas y bajadas. El jugador canadiense, 32º del ranking ATP, tiene en su derecha un poderío sobresaliente. Si está concentrado y afinado propulsa su juego sobremanera. El peligro de este desafío pasaba por ahí, por ponerle el lazo y no permitirle eclosionar.
Alcaraz se remangó desde temprano. Es más, irrumpió en la cancha en su versión más dominante. Sedujo a la pista central parisina, en turno de noche, con su frondoso estilo y su variedad y precisión de golpes. Arrasó al norteamericano en el primer set sin pestañear, colocándose con un 5-0 espectacular. Exhibió toda su paleta para deleite de la tribuna y del espectador televisivo. Cuando juega así, con esa jerarquía, no hay tenista en el planeta que le aguante.
Un comienzo legendario
Shapovalov, que sigue renqueante después de acumular tantas lesiones que hace parecer muy lejana su presencia en el Top-10 en 2020, consiguió sólo evitar el set en blanco y su suplicio quedó en un 6-1 atronador. Sin embargo, la clase sigue estando en su izquierda y afrontó la segunda manga como una oportunidad para reivindicarse. Con poco que perder a esas alturas, visto lo visto, comenzó a soltarse y a filtrar dudas en el español. Porque si el canadiense disfruta, el rival lo pasa mal. La impotencia le invade.
Bajó la intensidad 'Carlitos' y lo pagó muy caro. En pocos minutos se puso 1-4 'Shapo'. Brindó al respetable puntos de una excelencia palpable, en buena sintonía con el libreto de Alcaraz. En ese lapso padeció el jugador español una laguna similar a la que sufrió en el duelo previo, cuando cedió un set ante el japonés Taro Daniel. Se encontró cuesta arriba el murciano de repente.
Ahí evidenció el mejor jugador del presente la fortaleza mental que le condecora como un genio en potencia. Recuperó en este segmento el plan: domar al exuberante canadiense. Y cuando recobró el equilibrio psicológico se acabó la competitividad del partido. Con 4-1 en contra despertó, con calma y de forma sostenida, y sumó siete juegos consecutivos. Ahí queda eso. Volvió a borrar del mapa a su oponente, con su tenis en plenitud otra vez. No levantaría cabeza ya Shapovalov. Cedió ante la remontada ajena (6-4) y tiró la toalla en el tercer set (6-2). A sus 24 años todavía tiene trabajo anatómico por delante.
Apagar el fuego
De vuelta a las palabras de Alcaraz, explicó su percepción de lo vivido así: "He tenido un bajón, he cometido muchos errores. Eso demuestra que hay que tener una mentalidad muy fuerte, que hay que estar concentrado. Pero en general estoy satisfecho con el nivel que he demostrado en este partido". "Es una de las cosas que tengo que hacer mejor en las próximas rondas, porque en un Grand Slam te pasa factura", aseguró.
La realidad es que mientras que Novak Djokovic sufre y renquea, 'Carlitos' disfruta a pesar de los bajones coyunturales. Y razona con una madurez que asusta a sus rivales. Por delante, en octavos de final, tiene a Lorenzo Musetti, 18º del ránking. El italiano de 21 años, que viaja a la sombra de Jannik Sinner, derrotó al murciano en el único enfrentamiento que ha habido entre ambos -en la final del torneo de Stuttgart en 2022-. Y acaba de derrotar a Cameron Norrie. Este desafío supone otro peldaño más difícil, por eso ha expresado que "en un 'Grand Slam' cuanto menos tiempo estés en pista mejor".
"Guardas fuerzas y energías y más en un turno de noche, que es mejor acabar lo antes posible para no acostarse muy tarde. Estoy contento de haber ganado en tres sets cuando lo he tenido jodido", razonó antes de referirse a Musetti así: "Hemos compartido muchos torneos de pequeños, nos conocemos bien fuera de la pista, aunque no tenemos mucho tiempo de vernos porque en los torneos vamos a nuestro rollo". "Será un desafío para mi, juega muy bien, está ganando a grades rivales. Tiene mucho talento (...) Va a ser un partido con muchos golpes, será apasionante", ha augurado. El tenis espera atento.