Culpa a Jenni Hermoso y afirma que el "piquito" fue "libre, mutuo y consentido".
Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol desde 2018, no dimite del cargo por el beso a Jenni Hermoso en la celebración de la Copa del Mundo, que justifica como un "piquito" fue "mutuo y consentido".
Rubiales se ha pronunciado así ante la Asamblea de la RFEF, en la que ha acusado al "falso feminismo" de perseguir su "asesinato social" al tiempo que ha anunciado que emprenderá acciones legales contra quienes han vertido acusaciones contra él, y ha dado nombres y apellidos: Yolanda Díaz, Irene Montero y Pablo Echenique.
Después de que la presión sobre él siguiera creciendo este jueves con la toma de posiciones de la FIFA y el movimiento del Gobierno de elevar al TAD la próxima semana las tres denuncias presentadas en su contra por besar a Jenni Hermoso sin consentimiento a una de las campeonas del mundo, el camino para una salida limpia parecía solo uno: la dimisión. Pero Rubiales se mantiene en el cargo con su "verdad" en la mano: el beso fue "consentido".
"Ella fue la que me subió en brazos y me acercó a su cuerpo. Y yo le dije: '¿un piquito?' y ella me dijo, 'vale'"
El relato de Rubiales
Rubiales ha justificado que sea la Asamblea de la RFEF ante la que "debe" dar todas las explicaciones. El presidente de la RFEF ha comenzado su discurso dando las gracias por los mensajes de apoyo recibidos en los últimos días. "Hay gente silenciada que me está apoyando, diría que más de la que en contra".
Rubiales ha pedido "perdón sin paliativos" por su gesto en el palco, que ha justificado como fruto de la emoción y dirigéndose al entrenador de la selección. Fue un gesto "poco edificante", ha repetido con disculpas expresas a la Casa Real.
Fue "más un pico que un beso", ha afirmado sobre el desafortunado gesto con Jenni Hermoso: "No había ningún deseo ni posición de dominio". Según Rubiales, muchos medios están "vendiendo" otra cosa, tanto "los que están dominados o rindiendo pleitesía al señor Tebas como los que rinden pleitesía al falso feminismo, que es una gran lacra en este país". Reflexión esta última que ha sido arropada por el aplauso de los asistentes.
"El beso fue libre, mutuo y consentido, pero me disculpo por el contexto en el que se produjo, pero ¿es para sufrir esta cacería?"
El beso fue "espontáneo", ha insistido Rubiales, que cree que fue "mutuo" y "consentido" tras momentos "cariñosísimos" durante la concentración. "El momento en el que apareció Jenni, me levantó del suelo y, al dejarme, nos abrazamos. Ella fue la que me subió en brazos y me acercó a su boca. Hablamos del penalti. Ella me dijo: 'eres un crack'. Y yo le dije: ¿un piquito? Y ella me dijo: vale". Después me dio unos manotazos y se fue riendo".
Según Rubiales, se está "ejecutando" un "asesinato social" contra él: "Se me está tratando de matar". Desde hace cinco años "van a por mí con todo" tras querellas, denuncias y peticiones de inhabilitación.
Dirgiéndose a sus hijas, el presidente de la RFEF ha querido dar su particular lección de igualdad, que se basa - dice - en "diferenciar" entre la verdad y la mentira. El "falso feminismo" no busca la "justicia ni la verdad", opina, sino que prepara una "ejecución" para "ponerse una medalla y decir que estamos avanzando".
Rubiales: "¿Un pico consentido es para sacarme de aquí?"