Una cuarta persona que se encontraba en paradero desconocido desde la madrugada de este domingo y se creía que podría haber muerto en los incendios producidos en las discotecas de Atalayas, en Murcia, se encuentra en buen estado y ha contactado con sus allegados, según ha informado el alcalde de la ciudad, José Ballesta, en su cuenta de la red social X (antes Twitter).
A primera hora de la mañana de este lunes se tuvo conocimiento también de que otros tres dados por desaparecidos, según denunciaron sus familias en el centro de asistencia habilitado en el Palacio de Deportes, se encontraban bien y habían comunicado a las personas de su entorno que permanecieron durante varias horas sin cobertura en una zona de playa de Calblanque, en Cartagena.
El magistrado del juzgado de Instrucción número 7 de Murcia, en funciones de guardia, ha decretado el secreto de sumario en las diligencias abiertas para la investigación del incendio en el que murieron este domingo, al menos, trece personas, mientras los forenses han empezado en la mañana de este lunes las autopsias para la identificación de los cadáveres.
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Región de Murcia, la entrega de cadáveres a familiares o personas allegadas se realizará cuando lo autorice la autoridad judicial competente, una vez se reciba el informe preliminar de autopsia en el juzgado y los cadáveres estén plenamente identificados.
El incendio sobre las 6 de la mañana de este domingo en la discoteca de Murcia Fonda Milagros se ha saldado por el momento con 13 muertos, tres de las cuales han sido identificadas por las huellas dactilares, aunque no ha trascendido el detalle de su sexo, edad y nacionalidad, 24 heridos leves por quemaduras e intoxicación por inhalación de humos, todos dados de alta, y tres desaparecidos.
Las diez personas fallecidas que falta por identificar habrán de serlo cotejando en el Instituto de Medicina Legal las muestras de ADN tomadas a sus familiares, dado que no es posible hacerlo por las huellas.
En la zona donde han sido hallados los 13 cadáveres no hay más, por lo que se está rastreando toda la superficie de las otras dos discotecas por cuadrículas para descartar por completo que pueda haber fallecidos entre los escombros, en los que siguen trabajando 14 bomberos que lo harán también por turnos por la noche con la vigilancia de 22 policías locales, apoyados por agentes de la Policía Nacional.
Se prevé que las oficinas, comercios y el resto de establecimiento de la zona de Las Atalayas donde se ha producido el incendio retomen su actividad este lunes con normalidad, según el alcalde, que ha destacado el trabajo que están realizando los psicólogos y trabajadores sociales municipales y de Cruz Roja en el espacio habilitado para los familiares en el vecino palacio de los deportes, donde se han tomado las muestras genéticas.
El objetivo, ha apuntado en una breve comparecencia ante los medios de comunicación el portavoz de la Policía Nacional de Murcia, Diego Segal, es identificar lo antes posible a los fallecidos y a los heridos que han sido atendidos en los hospitales.
Según ha explicado, la estructura de los locales siniestrados ha sufrido graves daños y ha colapsado, lo que ha hecho necesario realizar tareas de refuerzo para evitar nuevos desprendimientos y asegurar el trabajo de los equipos de rescate y emergencias.
Se necesitarán varios días para acometer esos trabajos y que bajen las altas temperaturas interiores de los inmuebles siniestrados, de modo que puedan trabajar en ellos los agentes de la Policía Científica y la Judicial del Grupo de Homicidios y los investigadores del Cuerpo de Bomberos para determinar las causas del fuego.
Aunque en un primer momento el 112 situó la tragedia en la discoteca Teatre, posteriormente la Policía Nacional informó de que el fuego se había desatado presuntamente en el local llamado Fonda Milagros y que desde ahí se había extendido a Teatre y a otra discoteca, Golden, frecuentada por la comunidad latina.
Las primeras noticias hablaban de varias personas intoxicadas por el humo en popular zona de bares y discotecas de las Atalayas, pero una vez sofocadas las llamas se encontraron los primeros cadáveres.
El balance de víctimas mortales iba escalando a lo largo de la mañana, mientras se instalaba en el cercano Palacio de los Deportes un equipo de psicólogos para atender a familiares y amigos de las víctimas, entre ellos, el padre de una joven ecuatoriana de 28 años, que envió a su madre un audio de despedida.
"Mami, la amo, voy a morir" es el desgarrador mensaje que grabó la joven y que su padre, desconsolado, trasladó a los medios.
Las personas intoxicadas son dos mujeres de 22 y 25 años y dos hombres de 41 y 45 años, dos de las cuales han sido llevadas en ambulancias al Hospital Reina Sofía de Murcia y las otras dos han acudido a un centro sanitario por sus propios medios, según declaraciones a la emisora pública autonómica Onda Regional de Murcia de uno de los médicos que ha trabajado en la atención de los heridos desde primera hora de la mañana.
Se trata del incendio más mortífero registrado en España en un local de ocio desde la tragedia vivida en 1990 en la discoteca "Flying" de Zaragoza, donde murieron 43 personas.
La mayor tragedia en una discoteca tuvo lugar en Madrid el 17 de diciembre de 1983, cuando un incendio originado tras las cortinas del escenario de la discoteca Alcalá 20 acabó con la vida de 81 personas, la mayoría jóvenes.
Luto y condolencias
A través de las redes sociales se han sucedido los mensajes de pésame y solidaridad a lo largo de todo el día, con agradecimiento a la labor que están realizando los servicios de bomberos y emergencias.
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha trasladado al presidente murciano, Fernando López Miras, su apoyo y colaboración.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, también ha dado el pésame a los familiares de las víctimas a través de su cuenta en X, al igual que la vicepresidenta del Gobierno en funciones y líder de Sumar, Yolanda Díaz, quien ha expresado su "cariño" y condolencias.
El Ayuntamiento de Murcia y el Gobierno autonómico han decretado tres días de luto oficial por los fallecidos y las banderas ondearán a media hasta en los edificios públicos de la región hasta el miércoles.
Bares y locales de ocio de Murcia han acordado cerrar sus puertas esta tarde en señal de duelo, según ha informado La Federación de Empresarios de la Región de Murcia de Hostelería y Turismo (HoyTú).