El Gobierno lo niega
Las discotecas clandestinas en las cárceles venezolanas son un secreto a voces que la ministra de Asuntos Penitenciarios de ese país quiere negar. Sin embargo son los propios presos los que se dan la tarea, a través de las redes sociales de promocionar sus locales nocturnos, que además de contar con la mejor música, dispone de show de striptease, pole dance y "chicas malas" en vivo.