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entrevista

Concha Velasco: "Odio envejecer y estar sola, como todas las mujeres"

miércoles 29 de octubre de 2008, 22:00h
¿Qué le parecen las nuevas incorporaciones a la serie?
Me parecen bien, no solamente está la vida de Carmen Orozco. Ella es el centro, pero tienen un hijo joven que tiene que recuperar su matrimonio. Leí una trama hace unos días y me eché a llorar. A Carmen le están haciendo cada cosa, que me echo a llorar. Son unos actores buenísimos además.

¿Qué ha aprendido de Carmen?
Yo aprendo de Carmen la dureza y la firmeza, el no permitir que nadie opine sobre sus sentimientos, y ella quiere muchísimo a sus hijos, y haría las mayores atrocidades para defenderles. No es mi caso, pero ese carácter inflexible, sí que me afecta. Me he vuelto más seria, dura y tajante en mis opiniones en la vida real desde que interpreto a Carmen. Mis hijos me regañan y me dicen que están hartos de Carmen Orozco. Es que estoy mucho tiempo con ella, son dos temporadas y sus diálogos son tremendos.

¿Tiene alguna anécdota que le haya ocurrido desde que interpreta a Carmen?
El otro día un niño pequeño de unos siete años, me dijo en la compra: "¿Eres Carmen Orozco? ¿Me puedes decir eso de que a la familia no la separa ni Dios?".

¿Cuál cree que es la clave de la serie para enganchar a tanta gente?
Hay como una sensación de que tenemos un público muy fiel, pero hay que cambiar para que entren nuevos espectadores. Aunque yo creo que a ellos hay que ganárselos con las tramas, con los personajes que vayan entrando. Lo que diferencia a esta serie es que es muy española. Se quiso comparar con 'Dallas', pero no. Los problemas son de aquí, no que pasan en "Chinchinati". Ese es el acierto de esta serie y de todas las que se preocupan de lo que pasa en España.

¿Tenía miedo de volver a la televisión?
Hacer televisión siempre es muy expuesto, si no le gustas al público te quedas sin programa. El mundo del espectáculo debe saber que vivimos del espectador. A mí no me importa ese riesgo, para mí esto ha sido siempre una manera de entrar en las casas. Lo que me gusta es que me conozcan, y que luego vayan a verme al teatro. Tengo una carrera muy sólida y un fracaso no es tan fácil de levantar como cuando tenía 30 años.

¿Cómo se mantiene tan guapa a su edad?
Estoy estupenda. He llegado a quererme a mí misma, que es lo que recomiendan siempre para mantenerse bien. Soy consciente de mi realidad como mujer, odio envejecer y estar sola como todas las mujeres. Me he autoeducado y en este momento no tengo ningún complejo. He decidido que en vez de operarme me pongo algo que me quede bien, y prefiero gastarme el dinero en un viaje con mis hijos. Voy a ser abuela, y me encanta pensar que voy a tener un ser vivo en mis brazos otra vez al que voy a poder besar y abrazar. Y con mi carrera estoy encantada, y más en un momento tan difícil. Mi trabajo siempre ha sido lo primero, por eso creo que ahora me devuelve todo lo que le he dado.

En la serie la intentan emparejar a toda costa... ¿y en la vida real?
Sí, pero ya han desistido. Llevo cuatro años separada y mis amigos lo intentan , soy una mujer atractiva. Yo en aquel momento no estaba preparada y por eso han desistido, y ahora pienso que a lo mejor tendría que haber aceptado. Ahora ya no se puede, todo tiene su momento.

¿Por qué dice que ahora no se puede?
Yo ya me he acostumbrado a ir al cine sola, a no dar la lata a nadie. Ya no tengo la pereza de arreglarme. Cuando una mujer se queda sola piensa que para qué se va arreglar si no tiene a nadie... Pero yo me arreglo para mí misma, estoy en mi casa como si fuera a sonar el timbre, como si fuera a llegar el amor de mi vida. No va a llegar, pero por si acaso. Voy a hacer 69 años, estoy en la edad en la que las parejas empiezan a dormir en habitaciones separadas. ¿Una aventura de un día? Yo no soy una mujer de una aventura de un día.

¿Cómo se ve de abuela?
Me veo muy bien, he sido una buena madre, si de algo puedo presumir es de eso, aunque quizás por eso he descuidado mi matrimonio. A mis hijos los he podido compaginar muy bien con mi profesión. Soy una buena suegra, o por lo menos eso me dicen mis nueras, todo el mundo pensó que no iba a permitir que mis hijos tuvieran novias, y nada de eso, yo quiero que sean felices. Todos los abuelos hacen eso, al no tener la responsabilidad de tener que levantarse por la noche y darles caprichos. Mis padres también lo hicieron.

¿Ha vuelto a hablar con Paco tras su problema de salud?
Sí, he vuelto a hablar con él, de vez en cuando le llamo. No hablamos mucho pero porque no tenemos nada de que hablar. Y te voy a decir una cosa... Ya han pasado cuatro años, y ojalá no hubiese pasado nunca, pero en una conversación me dijo que pensaba que la gente no le llamaba para ir a los sitios porque yo le tenía vetado. Yo le dije que eso era una tontería porque luego yo no voy a ninguno... Y quería mandar incluso un comunicado explicando esto. Paco ya no forma parte de mi vida, es el padre de mis hijos y el abuelo de mis nietos, yo le tengo un cariño enorme y en todo lo que necesite de mí, me tiene. Pero que haga su vida y yo hago la mía, ya no tenemos nada que ver.

Concha, hay que reconocer que se le ve mejor que nunca...
He sufrido mucho, pero ya lo he superado. Ojalá no hubiera pasado, insisto, y ya no hay marcha atrás. No hay ni odio, ni rencor, ni nada. No le considero como cualquier amigo, porque es más que eso, he estado casada con él 30 años, ha sido mi mejor productor, el padre de mis hijos. O sea que Paco es la persona más importante de mi vida, y hay que perdonar. Eso no quiere decir que Paco y yo vayamos a estar juntos, para nada.

¿Es tan dura ante los problemas como parece?
A mí no me gustaría ser como soy, me he formado un personaje que ha podido conmigo. Con 13 años tuve que empezar a trabajar, a pedir trabajo y a aprender a vivir sola, a hacer teatro por los pueblos y a dormir en las escaleras de los hoteles porque no tenía dinero para el hotel. He aprendido a defenderme de los vicios, de los hombres, de todo lo que agrede a una niña cuando trabaja en un mundo así. Me hubiese gustado ser una niña corriente, una joven normal, pero no lo he podido ser, por lo que me ha quedado un carácter tremendo. Cuando lloro, lloro, pero no delante de la gente, para eso ya tengo a los personajes. Cuando eres débil, la gente te come, te agrede.

¿Qué tal le tratan en la serie?
A mí me machacan, porque mi personaje puede pasar a ser una caricatura en cualquier momento y yo tengo que intentar que eso no ocurra. Yo quiero saber el porqué de todo.

¿Hay algo que le quede por hacer laboralmente?
Nada, creo que tengo una carrera de libro. Me han ofrecido ahora hacer en el teatro de la Zarzuela, por el aniversario de Chueca, la obra "Gran Vía, esquina Chueca", en el papel de Doña Virtudes. El estreno es el 31 de enero, y lo voy a compaginar con "Herederos". Yo teniendo siete horas para dormir, el resto del día puedo estar trabajando.

¿Cómo lleva este ritmo de trabajo?
Lo llevo bien, ahora no tengo nada que me quite el sueño. Dios quiera que no sea mi nieto el que me lo quite, y que nazca bien.