El astro serbio domesticó a Sinner como hizo con Alcaraz el sábado (6-3 y 6-3). Séptimo título en el prestigioso torneo del balcánico, que deja atrás el récord de Federer.
El 20 de noviembre de 2022 Novak Djokovic se proclamó ganador de las Finales ATP y un año después, este domingo, ha revalidado su título de 'Maestro'. Este repaso ya demuestra la categoría de la leyenda serbia del tenis, pero es que en 2023 ha ganado otros seis torneos. Tres de ellos, 'Grand Slams'. Sólo Carlos Alcaraz, en Wimbledon, evitó el pleno. Con 36 años ha completado uno de los mejores cursos de su carrera, elevando su insólita cosecha de Masters 1.000 y colocando su nombre en las plusmarcas más impresionantes de este deporte.
Su presente llena de razón a los que le defienden como el mejor tenista de la historia. Ha sido capaz de superar a iconos contemporáneos (y atemporales) como Rafael Nadal y Roger Federer y, después, se ha erigido en el dominador frente a las nuevas generaciones que vienen empujando. Es la última frontera del 'Big Three' para los talentos juveniles. Y la más complicada de vencer. Así lo puede atestiguar Jannik Sinner, que le ganó por primera vez en la fase de grupos de las Finales y cayó en la final con total inferioridad (6-3 y 6-3).
Dominio total de Djokovic
Hasta el quinto juego del segundo set Djokovic había ganado todos sus segundos servicios y no le ofreció al italiano una bola de rotura hasta el sexto juego de esa misma segunda manga. Esa barbaridad describe el modo arrollador que aplicó el veterano para apagar y desnaturalizar al ídolo de la tribuna turinesa. Como hiciera el sábado ante Alcaraz, ejerció un control colosal del juego desde sus defensas impías, su facilidad para presionar de manera progresiva o directa, y para alejar a sus rivales de sus posiciones cómodas de golpeo.

El plan volvió a funcionar en plenitud para 'Nole'. "Djokovic ha demostrado por qué es el mejor del mundo", avisó el murciano tras caer en semifinales, y Sinner bien puede asegurar lo mismo este domingo. A pesar de estar más fresco en el plano físico -es 14 años más joven que el balcánico-, no pudo expresarse como acostumbra y quedó maniatado desde temprano. Porque ganar a Novak en una final es cosa muy diferente a hacerlo en rondas previas. En esta oportunidad lo comprobó Jannik con todas las consecuencias.
Fue sujeto pasivo en un primer set de excelencia del serbio en el servicio. Arrancó la exhibición 'Nole' con un juego en blanco, en su segundo turno de saque sólo cedió un punto y en el cuarto juego arrancó el primer 'break'. Sólido, serio y pegando con profundidad, la bola le corre más que a nadie en esta pista rápida. Sinner tuvo que jugar más del doble de puntos en sus turnos de servicio que el favorito y el nacido en Belgrado puso el broche al 6-3 inicial con siete 'aces'. Completando una maravillosa demostración de jerarquía, también con sus restos de efectividad única.
Con 36 años, uno de los mejores cursos de su carrera
El segundo set nació sin variación. Apabullante y con la mente más dura que nunca, Djokovic negó a su oponente hasta la opción de atacar con soltura, su principal virtud. Y quebró el saque rival a las primeras de cambio para colocarse con un plácido 2-0, de inmediato, con otro juego en blanco. Fluyó con tanta facilidad que fabricó tres bolas de rotura más, aunque se topó, de repente, con la reacción del italiano. Las salvó todas Sinner y apretó al fin a su contrincante en el siguiente juego. Aun así, no amortizó las dos pelotas de 'break' de las que dispuso. Porque el veterano mostró su clase sacando mejor y más afilado.
Se habían igualado las sensaciones y Jannik se apuntó el juego más largo de la final, que duró casi 20 minutos de intercambios asfixiantes. Tocó techo el tenis en este segmento, con el público aplaudiendo cada paso adelante de su jugador. Se dibujó otro paisaje más esperanzador para el aficionado... hasta que 'Nole' recondujo la situación regresando al plan. Sinner, impotente, cometió una doble falta para clausurar el evento tras una hora 43 minutos de asimetría.
El mejor prevaleció y con su séptimo título en las Finales ATP batió el récord de Federer. Otro más. No hay indicios de saciedad en Djokovic a pesar de que ya es el que más 'Grand Slams' ha ganado (24), el que más Masters 1.000 ha conquistado (40) o el que más semanas ha acumulado como número uno del mundo (399). Tsitsipas, Medvedev, Zverev, Rune, Sinner o Alcaraz todavía tendrán que esperar. Y la máquina no frena, pues el balcánico quiere defender a Serbia en la fase final de la Copa Davis que empieza en unos días en Málaga.