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Uruguay

El parlamento uruguayo autoriza el aborto pero el presidente anuncia su veto

miércoles 12 de noviembre de 2008, 00:31h
La ley fue aprobada en la Cámara de Senadores con el voto a favor de los 17 representantes de la gobernante coalición de izquierda Frente Amplio, que fue la impulsora del proyecto, y los votos (13) en contra de los legisladores de los opositores Partido Nacional y Partido Colorado.

"En principio estaba previsto que el proyecto de ley fuera pasado a la comisión respectiva, para ampliar su estudio, pero hubo una moción para que fuera tratada en forma urgente y el pleno de la cámara votó a favor la moción y luego por mayoría la ley", señalaron a Efe fuentes de la Cámara de Senadores.

La ley fue aprobada, en medio de una fuerte polémica y por escaso margen (49-48), la pasada semana por la Cámara de Diputados pero regresó a la Cámara de Senadores, donde había tenido aprobación previa, porque fue parcialmente modificada por los diputados y los senadores debieron ratificar esos cambios, que no fueron de fondo.

La Ley de Salud Sexual y Reproductiva incluye la despenalización parcial del aborto durante los primeros tres meses de embarazo, por riesgo para la madre y penurias económicas.

Una de las mayores impulsoras del proyecto fue la senadora socialista Mónica Xavier, médica de profesión y que pertenece al Partido Socialista, el mismo del presidente Tabaré Vázquez.

El jefe de Estado, que es uno de los oncólogos más renombrados del país y alterna sus actividades de presidente con la atención a sus pacientes, destacó en varias oportunidades su posición contraria al aborto y anunció que vetará la ley, posibilidad que brinda la Constitución.

Xavier, y otros legisladores oficialistas, señalaron su intención de convencer al presidente para que no ejerza el poder de veto, pero Vázquez adelantó que mantendrá su postura.

En caso de que el presidente vete la ley, el parlamento tiene la posibilidad de levantar el veto y dejarla firme, pero para ello necesita de mayorías especiales (tres quintos de los votos de la Asamblea General: senadores y diputados) y no alcanzan los votos de los legisladores oficialistas. En los hechos, sin el apoyo de la oposición, que ya votó en contra en ambas cámaras, no sería posible levantar el veto.

Cientos de personas, la mayoría mujeres, integrantes de organizaciones no gubernamentales y grupos religiosos a favor y en contra del aborto se manifestaron la pasada semana frente al Parlamento mientras se analizaba el tema. Incluso, durante el debate, los legisladores y el público asistente a las tribunas en la Cámara de Diputados debió ser evacuado por una amenaza de bomba que resultó ser falsa.

El 57 por ciento de los uruguayos está a favor de la ley que legaliza el aborto y el 63 por ciento rechaza la posibilidad de veto que le otorga la Constitución al presidente, según una encuesta difundida el lunes. El 42 por ciento de los consultados está en contra y el 1 por ciento no tiene opinión formada o prefirió mantenerla en reserva. Del 57 por ciento que está a favor del aborto la gran mayoría (65 por ciento) son jóvenes, el 67 por ciento de nivel socio-económico alto y 72 por ciento votantes del Frente Amplio.

El jefe de la Iglesia católica en Uruguay, Monseñor Nicolás Cotugno, arrimó más leña al fuego al anunciar la pasada semana que todos los legisladores que votaran la ley quedarían excomulgados de manera automática en el país que es considerado entre los más laicos de América Latina.

Esas declaraciones fueron definidas como una "presión inadmisible" por parte algunos parlamentarios. Aunque no hay cifras oficiales, se estima que en Uruguay se practican unos 33.000 abortos al año, aunque organizaciones de defensa de los derechos de la mujer aseguran que el número podría llegar a ser del doble.