En un mundo saturado de información y entretenimiento, donde la oferta en internet parece infinita y atractiva hasta la saciedad, has decidido dedicar un momento de tu tiempo a leer sobre Noam Chomsky. Este no es un gesto pequeño; es una elección que refleja tu interés por el pensamiento crítico, la lingüística y el impacto de una de las mentes más brillantes de nuestro tiempo. Te imagino, querido lector de EL IMPARCIAL paseando por Las Vegas con los bolsillos repletos de fichas y entrando en una librería de viejo en busca de saldos. Mi más sincera enhorabuena por entrar e interesarte por el legado de Chomsky.
Si no hubiera un vídeo en Youtube que lo certifica te diría aquello de que “cuenta la leyenda que en mi pequeña ciudad provinciana un día Chomsky…” lo mismo dicen de Slash y de Joe Strummer, pero en este caso es verdad. Chomsky estuvo aquí, a cien metros de mi casa hablando sobre la importancia de la libertad intelectual, el papel del pensamiento crítico en la educación y el impacto de los medios en la percepción pública. En el vídeo enfatiza en la necesidad de que las personas desarrollen la capacidad de analizar y criticar la información de manera independiente, en lugar de aceptar pasivamente lo que presentan las fuentes autoritarias. Chomsky fue un autor clave en mis estudios, un compañero más de mis clases de pedagogía. Un referente sobre pensamiento crítico que, desgraciadamente, acaba de fallecer. Creo justo dedicar unas líneas explicando su legado para todo aquel que como tú, lector que has pinchado en esta columna, se siente una mente inquieta en un mundo que a veces se torna incomprensible.
Uno de los mayores legados de Chomsky es su teoría de la gramática generativa, que sostiene que la capacidad de lenguaje está en gran parte innata en los seres humanos. Pero más allá de la teoría, Chomsky nos enseña sobre el poder del lenguaje en la comunicación y la comprensión. Todo maestro debería interiorizar dos premisas básicas: El lenguaje tiene estructuras universales, y aprenderlo en profundidad mejora nuestras habilidades comunicativas. Aprender un nuevo idioma o mejorar en el propio puede abrirnos puertas y crear conexiones significativas con otras personas. Además es una herramienta poderosa para el pensamiento crítico. Ser consciente de cómo se utilizan las palabras puede ayudarnos a identificar manipulaciones y a comunicarnos de manera más efectiva. En tiempos de sobreinformación es crucial aprender a analizar críticamente las noticias y la información que recibimos. Preguntar quién se beneficia de cierta narrativa y buscar múltiples fuentes nos ayuda, sin duda, a formarnos propias, independientes y fundamentadas. No conoceremos la verdad, pero reconoceremos gran parte de las mentiras.
Esto nos llevaría a la empatía y conciencia social más allá del partidismo. Ambos atributos pueden ser esgrimidos desde todo el espectro político. De ser así que al menos se pueda argumentar coherentemente el porqué de esa postura.
Además, su legado nos enseña la importancia de la integridad ética y el compromiso con la verdad. Su enfoque riguroso y ético en la investigación y el análisis de los problemas de nuestro tiempo es un ejemplo a seguir en cuanto a cómo actuar éticamente en la vida cotidiana para reforzar nuestra integridad personal y profesional. Su punto de vista, en consonancia con la filosofía estoica, busca siempre la verdad aunque sea dolorosa o incómoda. Ya saben, si duele inspira.
Acaba de morir Chomsky y yo tengo que aprovechar este hecho luctuoso para invitarle a usted, lector curioso, a investigar en su obra para aplicar sus principios, los cuales pueden ayudar a mejorar nuestra propia vida, a la vez que contribuyen de forma activa a la construcción de una sociedad más consciente, justa y equitativa.
De lo de Slash y, sobre todo, de lo del corredor de maratones Joe Strummer, si eso hablamos otro día. Por ahora les receto, con mi letra de médico la siguiente obra.
- Chomsky, N. (2022). Cooperación o extinción (J. García Landa, Trad.). Editorial Siglo XXI.
Y si no le atrae lo suficiente, ya sabe. Hay Eurocopa y España juega contra Alemania. Usted decide.