La principal pretensión de Roberto Saviano, autor del libro homónimo en el que se basa la película estrenada en España este viernes y que conquistó el Gran Premio del Festival de Cannes, era desmontar la fascinación que siempre han ejercido la Camorra y sus miembros. Y en represalia por haber desvelado al mundo entero los terribles métodos de la organización criminal y el alcance de su imperio, la organización criminal ha amenazado con asesinarle.
Desde que su libro se convirtió en un superventas a nivel internacional, ha vendido más de dos millones de ejemplares y ha sido traducido a 33 idiomas, Saviano vive rodeado constantemente de fortísimas medidas de seguridad.
Fascinación entre los mafiososSin embargo, no ha ocurrido lo mismo con el filme dirigido por Matteo Garrone, quien reconoce que, incluso, mientras rodaba siempre tenía detrás de la cámara decenas de espontáneos que le aconsejaban sobre ciertos detalles. Y es que el cine, según el joven director, siempre ha provocado una gran fascinación entre los mafiosos y este caso no ha sido una excepción, a pesar de que la película mantiene un profundo tono hiperrealista, muy alejado del glamour clásico de los filmes que hasta ahora habían retratado a los mafiosos.
Precisamente, una de las virtudes de la cinta es que muestra sin tapujos la realidad y deja atrás los tópicos. Las grandes mansiones, las joyas, los elegantes trajes a rayas a los que nos había acostumbrado el cine, no existen en Gomorra. Al contrario, aquí lo que se exhibe es pobreza, ignorancia y necesidad, elementos que explican mucho mejor las circunstancias de sumisión del individuo a estos peligrosos clanes.
Y aunque Garrone no ha incluido en la película los nombres y apellidos reales que el escritor sí menciona en su libro, su denuncia llega a través de las impactantes imágenes. La violencia, la impunidad y la omnipresencia del delito en la vida de los personajes del filme hablan por sí solas.
Gomorra, en HollywoodGomorra, que ha sido la película elegida por Italia para que luche por el Oscar a la mejor película extranjera, está construida a raíz de cinco historias reales que se entremezclan en una ficción que no deja de tocar ninguno de los asuntos sobre los que la Camorra ejerce su brutal y sangriento poder, las drogas, los niños reclutados para sus negocios, la inmigración, los talleres textiles clandestinos, de donde se denuncia que sale una buena parte de la tan conocida y prestigiosa moda italiana, y el lucrativo negocio de los vertidos ilegales. Y lo hace con una magnífica estética de reportaje, siguiendo a los personajes y su historia, pero sin que sus vivencias nos alejen ni un segundo del terrible marco en el que se desenvuelven.
Rodada en los barrios de Secondigliano y Scampia, considerados de los lugares más peligrosos del planeta, muchos de los actores no son profesionales y son un componente importante para dar el realismo y la credibilidad que son, sin ninguna duda, los elementos fundamentales de esta interesante película.