Los toros de Dolores Aguirre y Sobral se han llevado las ovaciones de salida. Imponentes, bien hechos, astifinos y amplios de sienes. Los toros de Beja portuguesa aportaron lo añadido de sus capas “multicolor”. Los toreros se amarraron bien los machos, han apostado todo frente a los peligrosos morlacos. Sin embargo, en Las Ventas está mal visto otorgar trofeos por valor, por una estocada excelente, por una faena complicada y exenta de oropeles, ¡qué le vamos a hacer! La presidencia guarda los trofeos para las tardes de torillos flojos y torerillos de cartón piedra. Es lo que hay.
Pepe Moral y su primero, Argelón (1º Dolores Aguirre 3/20), se congeniaron en el capote. La brega resultó algo desastrosa, pero los pases flexionados hicieron al animal perseguir el engaño, aunque por poco tiempo: ya en la segunda tanda se paraba a pensar si seguía corriendo detrás de la pañosa. Moral lo llevó con gusto por ambas manos y remató la obra con una estocada delantera y entera. Ovación. Trasmara (4º Sobral 4/20) fue citado a porta gayola y se fue directamente a por el torero, quien salió vivo de milagro. Faena, con el clásico prólogo por doblones, rezumaba peligro: el torero citaba de lejos, pero el animal aprendía de prisa y recortaba la embestida, cabeceaba. Lo apostó todo para llevarlo al natural. La estocada a tiempo y una ovación.
Burgalés (2º Dolores Aguirre 5/20) no estaba de humor. Además, unos capotazos fuertes y algo bruscos del saludo, ya le quitaron ganas definitivamente. El animal se desentendía. Tampoco quiso ir al caballo y una vez probado el hierro salió dando coces y se aculó en las tablas. No se sabe bien cómo explicar el mutis de la faena: un marrajo reservón, malhumorado, desganado, rehuía la pelea, pero Miguel de Pablo lo cambió de terrenos, lo aguantó en primeras tantas y cosechó grandes aplausos por lograr que el toro colaborara en unas tandas cortas, de pases profundos, que remataron la faena. La estocada per se valía un trofeo. La petición no atendida y una vuelta al ruedo. Encorvado (5º Sobral 4/20), una finura de animal, se dejó llevar a los medios y tomó las varas de largo. Al trocar el capote por la muleta, el contrario empezó a desarmar a la diestra y a la siniestra. Se revolvía en busca del diestro, sin dar un breve respiro ni para prepararse para su embestida… el torero acaba en el albero asaltado por su rival. Se repuso y, aún sabiendo las dificultades, De Pablo decidió llevarlo al natural imponiéndose a los riesgos que esto implicaba. Salió con la suya y se plantó en la cara del difícil burel. Media estocada y una gran ovación.
A Luis Gerpe le costó encontrar las embestidas de Pitillito (3º Dolores Aguirre 11/19). Mahdi Savalli se desmonteró por los pares al toro huido. Al diestro le costó mucho ingenio meter a este toro en los lances: de no embestir pasó a tirar cabezazos y desarmar. Aún así lo probó al natural y es cuando el toro se echó al fresquito de un burladero y no quiso levantarse. La estocada al hilo de las tablas llegó al segundo intento.
Nocheblanca (6º Sobral 6/19), sardo y capirote, ha ido a la vara con ahínco, pero el picador no acertó. La segunda se la quitó el mismo toro, librándose de la molestia. Francisco Javier Tornay puso bien el primer par, pero en su segundo lo bordó: no se quedó quieto esperando que le sirvan al torito, sino se acercó, desafió y recibió una ovación de pie. Se desmonteró. La faena fue de súbito peligro. Luis Gerpes se cruzaba de pitón a pitón, buscando un resquicio para desafiar al animal desconfiado y buscón. Al cambiar la mano, por natural, fue una misión imposible, pero logró un bello desplante y ejecutó una gran estocada de corto y por derecho. Impresionante. La petición no cuajó. Bueno, con los presidentes de turno no hay petición que cuaje, la verdad. Ovación de pie y una vuelta al ruedo.