El equipo de Simeone tiró 70 minutos de partido y sólo aceleró al final. Julián Álvarez marcó en el 90 (0-1). Oblak fue su mejor jugador.
Tenía que ganar el Atlético en Balaídos y lo hizo. Debía sumar los tres puntos para no descolgarse en septiembre de la pugna por el liderato de LaLiga y lo consiguió. Eso sí, evidenciando que todavía le queda mucho trabajo por delante para competir como quiere su afición. Este jueves sacaron adelante los colchoneros el partido ante el Celta después de 'regalar' el primer tiempo -no remataron ni una vez- y pescar un gol en el descuento. Suficiente para sanar del resbalón vallecano, cosechar tiempo de cocción para este renovado proyecto y afrontar mejor el inminente derbi contra el Real Madrid.
Diego Pablo Simeone reprodujo la zaga de cinco piezas de inicio y decidió dar descanso a De Paul y Samuel Lino. Colocó a su hijo Giuliano en el carril zurdo -le costó bastante adaptarse a ese rol, pues es mucho más ofensivo que defensor- y le entregó la medular a Koke, Conor Gallagher y a un Marcos Llorente que centró su posición para dejar el costado libre para Nahuel Molina. Con ese once pensó el 'Cholo' que encontraría consistencia en ambos lados de la cancha, pero se equivocó.
Le faltó creatividad en el eje a su apuesta porque ni Llorente ni el motor inglés gozan de fluidez con balón. En consecuencia, los balones no llegaban en franquía a los atacantes y la presión viguesa gobernó a placer antes del descanso. El bloque preparado por Claudio Giráldez, que no perdía en casa desde que éste supliera a Rafa Benítez en marzo, juega al ataque. Es uno de los equipos más goleadores del campeonato y no renunciaron a esa identidad para enfrentar a la mejor zaga del torneo. Sí lo hicieron, en parte, unos visitantes que replegaron sin sonrojo.
El Celta domina y el Atlético sólo aguanta
Esperaban los madrileños cazar alguna contra o sacar tajada de los balonazos que le caían a Sorloth. En cambio el delantero noruego no supo ganarle la partida a Starfelt. El central local dominó todos los lances y no permitió al atacante recibir, aguantar balones de espaldas o ganar en carrera. Negada esa vía de ataque, a Griezmann le tocó iluminar en solitario porque los carrileros tampoco llegaban a su altura. La negación ofensiva de su delegación fue notoria, en pleno naufragio de su juego combinativo.
Todo lo contrario le ocurrió a un Celta que disfrutó de su circulación. Se sintieron cómodos los interiores olívicos y su armonía -sostenida en el sensacional Hugo Sotelo- derivó pronto en llegadas al área rojiblanca. En el 10 perdonó Williot Swedberg al rematar fuera un centro del omnipresente Carreira, en el minuto 31 Iago Aspas peinó desviado otro pase desde el costado defendido por Giuliano y el capitán celeste -que en esta fecha cumplió su partido 500 con el club de su vida- desaprovechó una opción para llegar a encarar al portero esloveno al taponarle el potente Reinildo.
Se encerraba bien el Atlético y limitaba la amenaza gallega a centros laterales que agigantaban a José María Giménez. La eficacia de su esfuerzo defensivo es la mejor noticia en este curso para el sistema del 'Cholo' y sólo concedieron una aproximación clara más antes del intermedio. Ocurrió en el minuto 42, cuando la combinación afilada 'celtiña' concluyó en Borja Iglesias, que aglutinó zagueros y asistió para el zurdazo rasante de Aspas que Oblak sacó de la cepa del palo con un paradón.
Griezmann y Julián Álvarez deciden
Se resistió a cambiar nada en los vestuarios Simeone a pesar de la desconcertante planicie del juego de sus futbolistas. Sin presión alta ni lucidez para acumular pases, quedaron a merced de la finura del Celta en la finalización de sus avances. Pero el técnico argentino se cansó a los 10 minutos de la reanudación, justo después de que Sotelo chutase a las nubes la enésima circulación 'líquida' local. En el 54 se la jugó el estratega al sentar a Koke para meter a Julián Álvarez. El cambio ofensivo suponía un riesgo al restar peso a un centro del campo que ya había sido superado.
Tardó Simeone otros 10 minutos y dos llegadas viguesas a su portería -cabezazo de Iglesias que detuvo Oblak sobre la línea en el 57 y latigazo de Aspas desviado por poco- en deshacer su imprudencia. Su equipo había perdido el equilibrio y seguía sin producir en ataque, así que colocó a De Paul -su faro en la creación- y a Rodrigo Riquelme sobre el césped. Esos cambios desembocaron en una mejor ocupación de espacios y lógica colectiva. A partir de ahí el Atlético decidió adelantar líneas y ganar ambición. Al fin. Y se hizo con las riendas del desenlace aunque concediese una volea en escorzo de Iglesias que detuvo el portero esloveno -minuto 74-.
El primer disparo colchonero había llegado en el minuto 59, de las botas de Julián Álvarez. El argentino partía desde una banda izquierda que supondría la ruta predilecta del respingo capitalino. Por ahí dio un paso al frente Riquelme, protagonista con sus incorporaciones -Molina tampoco tuvo su día en la derecha hoy-. En el minuto 80, el regateador conectó un derechazo ajustado que obligó a Guaita a estirarse. Era el primer tiro entre palos del Atlético y sólo rematarían otra vez con tino, fue en el 90, cuando Griezmann se inventó un centro maravilloso y Julián Álvarez se adelantó con astucia para firmar el 0-1. La red de canteranos vigueses que acabaron el minutaje no llegó a la orilla -Javi Rodríguez falló de forma incomprensible en el borde del área pequeña, minuto 90- y el Atleti consigue llegar al derbi vivo.
Ficha técnica
0- Celta: Guaita; Marcos Alonso, Starfelt, Manquillo (Javi Rodríguez, min. 70); Hugo Álvarez, Fran Beltrán, Hugo Sotelo (Damián Rodríguez, min. 84), Carreira; Williot Swedberg (Alfon González, min. 70), Iago Aspas (Ilaix Moriba, min. 84) y Borja Iglesias (Douvikas, min. 76).
1- Atlético: Oblak; Giuliano Simeone (Rodrigo Riquelme, min. 65), Reinildo, Le Normand, Giménez, Nahuel Molina (Correa, min. 84); Koke (Julián Álvarez, min. 54), Gallagher, Marcos Llorente; Griezmann y Sorloth (De Paul, min. 65).
Goles: 0-1, min. 90: Julián Álvarez.
Árbitro: Víctor García Verdura. Amonestó a Starfelt, Reinildo, Giménez y a Javi Rodríguez.
Incidencias: partido correspondiente a la 7ª jornada de LaLiga, disputado en el estadio de Balaídos.