El Museo del Prado incoporta a sus salas un autorretrato de Rosario Weiss, ahijada y discípula de Francisco de Goya, fechado en 1841 y adquirido por la pinacoteca.
Con el título de La Atención, el óleo se creía perdido hasta que fue identificado gracias a un dibujo que se conserva en el Museo del Romanticismo.
"Esta obra, en la que se representa a sí misma como una alegoría, fue concebida junto a otra pintura con la que hacía pareja, igualmente autorretrato, una alegoría del Silencio de la colección del Ayuntamiento de Burdeos", explica el Prado.
Según el museo, su descubrimiento "supone un hito en la recuperación del legado de esta artista, figura de gran interés en la historia del arte español".
Weiss vivió con Goya durante su niñez, en el exilio en Burdeos, ciudad en la que está fechada la última obra del artista zaragozano.
"A pesar de su prematura muerte a los 29 años, dejó un conjunto de obras que destaca por su especial sensibilidad para el retrato y su originalidad a la hora de componer escenas, a veces de un militante sentido político".
El Prado adquirió en 2013 uno de los más bellos dibujos conocidos de la pintora: Retrato de una dama de Burdeos.