www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

¿Conoces Italia?

Andrea Donofrio
x
adonofriohotmailcom/9/9/17
domingo 30 de noviembre de 2008, 17:48h
A la hora de describir un país, lo primero que asalta nuestra mente son los tópicos y los estereotipos de ese lugar, generando la errónea percepción de que todo se pueda reducir a eso. Italia no es inmune a esta tendencia y en el exterior abundan las caracterizaciones de la bota itálica: país del arte, del buen comer, de la pizza, de la música clásica, de la moda, de un ingenio que, muchas veces, desemboca en picardía. Sin embargo, en los últimos años aumentan las contradicciones que complican una visión univoca del país y se mezclan elementos negativos: la elección de un Presidente controvertido, inapropiado y cada día más joven; el monopolio de los medios de comunicación en las manos del mismo personaje discutible; una clase política, independientemente de la supuesta ideología, inadecuada y frecuentemente corrupta (como indica el “Informe Global sobre la Corrupción” publicado por la organización Trasparencia Internacional); la presencia imperiosa de Camorra, Mafia y otras organizaciones criminales que ejercen sus mandatos en amplias zonas de la península; el peligro de la división de poderes a raíz de los ataques de un ejecutivo cobarde contra el poder judicial, con el fin de huir de la justicia y quedar impune; una economía estática y estancada que, paradójicamente, deja al país siempre al borde de la quiebra, pero sin llegar a arrojarlo nunca por el precipicio.

Sin embargo, como leía en uno de los tantos blogs sobre el país mediterráneo, Italia es efectivamente “un país tan popular por sus tópicos que en realidad es totalmente desconocido, y tiene engañado a todo el mundo”. De hecho creo que es muy difícil entender plenamente el fenómeno Italia: su complejidad va más allá de cualquier definición, por amplia o hermética que sea. ¿Un ejemplo? Pues basta leerse un periódico un día cualquiera de la semana para descubrir cómo noticias extrañas o indignantes pasan desapercibidas para los lectores italianos, que no sienten ni sorpresa ni estupor.

Hice el experimento esta semana y, en el mismo día, encontré tres noticias “suis generis” en un periódico nacional. En primer lugar, el anuncio del candidato de la coalición de Berlusconi (no sé bien como se llama ahora la misma, ya que il Cavaliere cambia de nombre al ritmo de sus liftings) a la presidencia de Abruzzo que, con un video titulado “Todos los jóvenes del Presidente”, invitaba a los jóvenes de esa región de Italia a entregarle sus currículum para “una selección profesional”. Obviamente, a cambio de que le votasen a las próximas elecciones y, también obviamente, las entrevistas se realizasen después de la carrera electoral. En Italia, el tema ha sido tratado en una nota pequeña, en la página veintitantas. Ningún escándalo, nada: lastima que la iniciativa no es ni novedosa ni tan fantasiosa. En los años cincuenta, Achille Lauro, alcalde de Nápoles, regalaba el zapato izquierdo antes de las elecciones y el derecho una vez elegido. Modas que cambian según las exigencias de la ciudadanía.

El mismo día, se informaban los italianos de que la Camorra, con su olfato empresarial, ya ha puesto en venta su película homónima: de hecho, desde hace ya algunos días, es posible encontrar en los kioscos de Nápoles copias ilegales del film al precio de 6 euros y en un formato tan realista que resultará difícil diferenciarlo del original una vez que sea puesto a la venta. La única diferencia será que en la parte inferior hay una pequeña banda desenfocada: se trata del hueco creado por la supresión de los subtítulos en italiano, para indicar que el producto es únicamente para consumidores “napolitano-hablantes”.

Finalmente, el mismo día se describía una iniciativa de cinco ayuntamientos de la Basilicata (región al sur de Italia): 1500 euros cash para cada niño o niña que se llamen Benito o Rachele, como homenaje a Mussolini. La operación del nostálgico Movimiento Sociale- Fiamma Tricolore se maquillaba presentándola como una medida para luchar en contra del despoblamiento de la región.

Italia sigue siendo un país maravilloso: la cuna del arte clásico, del derecho romano. Sin embargo, la crisis que la enviste en los últimos años va más allá de los problemas económicos, aumentando las contradicciones de un país ya endógenamente complejo. Se trata de una crisis moral, de una opinión pública domesticada, incapaz de reflexionar e interesada especialmente por las noticias del corazón, por las bromas sin gracia de Berlusconi y por el fútbol. Visto lo visto, creo que Dante, Manzoni, Maquiavelo, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Raffaello y otros grandes del pasado, hoy en día preferirían ser apátridas.

Andrea Donofrio

Politólogo

Andrea Donofrio es politólogo, experto en Relaciones Internacionales e investigador del Instituto Ortega y Gasset

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios