Violencia machista en Pontevedra
Gallizo reconoce un "fallo humano" en el asesinato de Pontevedra
lunes 01 de diciembre de 2008, 20:34h
La alarma del GPS que portaba Maximino Couto, el preso con permiso carcelario que asesinó el pasado sábado a su pareja en Pontevedra, funcionó correctamente cuando éste se desprendió del dispositivo antes de cometer el crimen, pero esta alarma no fue detectada por los funcionarios de servicio. Ésta es la conclusión de la investigación realizada por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias tras la muerte de María del Rosario Peso, para verificar el funcionamiento del sistema GPS colocado al interno del centro penitenciario de A Lama.
Según consta en el informe elaborado por Prisiones, a las 16:36 horas del pasado sábado, el interno se desprendió del emisor-receptor. Esta incidencia generó una alarma que se recogió inmediatamente mediante una señal en la Unidad Central de Vigilancia Electrónica, pero, a pesar de que el dispositivo electrónico funcionó correctamente, no fue detectada por los funcionarios del servicio.
La directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, ha reconocido este martes que hubo un "fallo humano" en el sistema de seguimiento del preso con permiso carcelario que presuntamente mató a su pareja en Galicia, y ha anunciado medidas para evitar que se repitan estos errores. Gallizo ha señalado que aún no han cerrado la investigación por este caso, pero sí han detectado que la señal del GPS que el recluso se quitó no fue oída por los funcionarios de Madrid encargados de este tipo de alertas, lo que aún no sabe por qué ocurrió.
El dispositivo consta de dos elementos, una tobillera y un emisor-receptor, ambos portados por el interno, que transmiten una potente señal si el condenado entra en la zona de exclusión que tiene previamente fijada. En el caso de Couto, esa zona era de 2.000 metros alrededor de la vivienda de su ex pareja.
En una nota emitida este lunes, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha puesto de manifiesto "la profesionalidad" de los funcionarios del centro penitenciario de A Lama, que "activaron todos los sistemas de control ante la salida de permiso del interno, a pesar de que le faltaban 20 días para su libertad definitiva". "Los funcionarios de la Administración Penitenciaria dedican todo su esfuerzo y van a seguir haciéndolo para evitar la reincidencia de quienes han cometido delitos y para proteger a las víctimas", añade el comunicado.