Interpretar al “rey de la selva” implica tener detrás siempre una serie de incondicionales que adoran su poder. ¿En Hollywood le pasa lo mismo?
(risas) ¡Claro, por supuesto! ¿Acaso lo dudas? Tengo mi despacho lleno de cartas de actores que me hacen la pelota para que les contrate (risas). Hablando ya en serio, no tengo tanto poder como se supone. Lo mío es trabajar duro y procurar elegir bien los proyectos que llegan a mis manos. No te voy a negar que últimamente he sido afortunado en los resultados, pero no siempre ha sido así. El poder es algo esporádico y tiene que ver con los aciertos profesionales, pero eso no es vitalicio.
Lo que sí es cierto es que ha conseguido tener un estilo propio, que le diferencia de los demás. ¿Eso ha jugado a su favor en esta película de animación?
Este tipo de trabajos te permiten más libertad que una película con un guión determinado. En la animación puedes improvisar, se permiten ciertas “morcillas”. La verdad es que es muy divertido un proyecto de este tipo. En el estudio donde doblábamos a los personajes teníamos unas cámaras que grababan todos nuestros movimientos y gestos. Yo soy muy gesticulante y eso les dio mucho juego, pero tengo que reconocerte que lo que menos me gustó es que me hicieran andar a cuatro patas para imitar mejor al león (risas), pero siempre me quedo con lo positivo. Y el proceso de darle vida a un animal es algo muy gratificante.
Los actores siempre dicen que los personajes se acaban llevando algo de ellos. ¿Le ha ocurrido eso con este león?
Los dos tenemos una corona ficticia. El es el rey de la selva y yo sólo soy el rey de mi casa ¡y no siempre!. Tal vez me parezco en la protección que ejerce sobre su gente, su camada y su entorno. La verdad es que acabas cogiéndole mucho cariño al personaje porque ¡pasas tanto tiempo dándole vida!.
¿Cuánto tiempo duró este doblaje?
Mucho más que una película normal. El primer "Madagascar" se llevó cuatro años de mi vida. Fue un porceso muy largo. Esta nueva entrega la he hecho en tres años, alternando los doblajes con otros proyectos. Fue un “in /out” constante.
Algo parecido a lo que le ocurre con sus visitas a nuestro país. Son un constante ir y venir...
Me encanta España. Hace apenas dos meses estuve en el Festival de San Sebastián, presentado "Tropic Thunder". Me encanta su gente y su gastronomía. Cada vez disfruto más de la cultura española, de su arte y de los deportistas que tenéis. Hoy mismo he ido a visitar el Palacio de Liria. ¡Me ha impactado! Conozco también el Museo de El Prado, donde he disfrutado muchísimo con los cuadros de Goya y El Greco. Y, por supuesto, estoy al tanto del cine que se hace aquí. Almodóvar y, sobre todo, Amenábar. "Los otros" me pareció una película de terror maravillosa, con una estética bellísima.
Estos días los actores de Hollywood amenazan con una huelga que puede dejar en mera anécdota la vivida por los guionistas meses atrás. ¿Irá a la huelga?
Dejemos que transcurran los acontecimientos. De momento, yo tengo que trabajar. La crisis también ha llegado a Hollywood. Nadie se libra de ella, ni las grandes ni las pequeñas producciones. Sus efectos pueden ser devastadores y nadie se escapa de ellos.
¿Cree que Obama es la solución?
Su elección ha sido algo histórico.T iene ante sí un reto complicado, pero a todos nos llena de esperanza. Estoy feliz con su elección porque creo que traerá el cambio a Estados Unidos. Confío en él porque le veo con gran madera de líder, capaz de conseguir que la gente recupere la esperanza y se motive ante nuevos ideales. Yo creo que él es, en estos momentos, el único que puede sacarnos de una situación complicada.