El golazo de falta del astro argentino al Oporto fue registrado por la cámara corporal del árbitro dejando una secuencia histórica.
Lionel Messi escribió este jueves otra página histórica para el fútbol. Pintó un lanzamiento de falta perfecto para dejar su sello en el primer Mundial de Clubes y dar el triunfo al Inter Miami. El zurdo legendario demostró una vez más, al borde de los 38 años de edad, que nunca se apagará su calidad. Su disparo, en la frontal del área, se coló ajustado al poste en el que se encontraba el portero sin que éste pudiera más que verlo pasar. Esta diana maravillosa representa, asimismo, la 866ª de una carrera deportiva memorable. Y, ojo al dato, supone su gol de falta número 68.
Pero lo único de este espectacular tanto reside en la manera en la que los aficionados de todo el planeta han podido verlo. Porque la cámara corporal instalada en el árbitro principal ha ofrecido un enfoque nunca visto y que acerca al hincha a la realidad de los futbolistas. La innovación implantada por la FIFA había dejado imágenes espléndidas en esta semana de competición pero en esta fecha ha hecho historia de verdad. Cientos de miles de amantes de este deporte se deleitan en las redes sociales con la novedosa toma.