Las Ventas fue un escenario de una tarde accidentada y de toros con peligro. Los diestros tuvieron que enfrentarse a los seis de Valdefresno, de distintas edades, desiguales hechuras y comportamiento diverso. De la lidia no podemos destacar gran cosa. Lo más bochornoso de la tarde fue una protesta de unos cuantos “aficionados” que se recreaban en mantener una bronca constante por la presentación o por el trapío de los toros.
Luis David Adame comenzó con Bellotito (1º 2/20) de 674 kilos. El toro se colaba y se vencía por un pitón. La faena no llegó a tener un gran relieve, exceptuando las primeras tandas, entre otras cosas porque fue demasiado larga. Al entrar a matar fue cogido y se lo llevaron a la enfermería. No se creía que fuera a salir a torear. Se repuso y citó a Joyero (4º 12/19) a porta gayola. Prosiguió por chicuelinas y hasta hizo el quite. La faena comenzó por estatuarios, tuvo pases asentados y de buena ejecución, sin embargo, de nuevo fue muy larga… La espada entró mal colocada y se la quitó el mismo, acertando al segundo intento.
José Fernando Molina escogió un camino ya visto para su faena a Madrilito (2º 12/19). Teniendo buenas maneras y mucho conocimiento construyó una faena algo trillada a un toro falto de fuerzas, añadimos a esto unos adornos simplones y desplantes innecesarios y tenemos un tedio y protestas constantes. Fue cogido al entrar a matar. Después de ser atendido por los médicos salió a torear a Mariposo (5º 12/20) a porta gayola que ejecutó bien a pesar de estar visiblemente mermado de fuerzas. Las tandas salían más asentadas, más espontáneas y bellas. El comienzo de rodillas entusiasmó al respetable. El animal tenía genio, no era nada fácil, requería sus tiempos y mucho aguante para soportar su calamocheo. La espada falló.
Christian Parejo tuvo un lote de distinta edad, pero de comportamiento insoportablemente manso. Para abordar a Mariposo (3º12/19) tuvo que perseguirle por toda la plaza porque el mansurrón iba corriendo y rehuyendo el enfrentamiento. Aún así, Parejo silueteó unos pases de trazo fino. La espada quitó el mérito a la obra. Cigarrero (6º4/21) no paraba de mugir. Un mansurrón buscaba el refugio de las tablas, hasta hizo un amaño para intentar a saltar al callejón. El diestro lo buscó, lo provocó e hizo una faena de mérito en el terreno de las tablas, malograda por la espada.