La visita a la "Kaaba", al menos una vez en la vida, es uno de los fundamentos del islam
Una marea blanca de 3 millones de peregrinos musulmanes inunda La Meca
sábado 06 de diciembre de 2008, 11:24h
Vestidos con el "Ihram", dos piezas de tela blanca sin costura para los hombres y una túnica larga para las mujeres, peregrinos musulmanes comienzan a abarrotar la ciudad de La Meca para cumplir con la peregrinación a la Kaaba. Se espera la asistencia de una total de 3 millones de fieles que entonan al unísono "Labbakik Allahuma Labbbaik" (Aquí estoy, oh señor), con distintos acentos de todo el mundo, al tiempo que avanzan hacia el valle.
Un total de 100.000 efectivos velan por la seguridad de los fieles. Al ser el lugar que más peregrinos recibe, las autoridades saudíes han preparado en Mina 60.000 tiendas de campaña ignífugas, además de hospitales, centros de telecomunicaciones, locales comerciales y ambulancias para atender a los creyentes.
Según las autoridades saudíes, se han emitido más de 1.750.000 visados para peregrinos extranjeros y se han concedido unos 500.000 permisos especiales para los propios saudíes, que necesitan una autorización especial para entrar en las ciudades santas de La Meca y Medina. Asimismo, se han adoptado estrictas medidas de seguridad para evitar atentados y estampidas humanas, que en años anteriores causaron centenares de muertos.
Para garantizar la fluidez del tráfico, se ha modificado el sentido de algunas calles y carreteras y, como novedad de este año, habrá coches especiales para trasladar a personas mayores y a los discapacitados. Además, se han establecido turnos entre los creyentes para cumplir con los rituales de la peregrinación y evitar así grandes aglomeraciones.
La presencia de los fieles en Mina durará hasta la próxima madrugada, cuando comenzarán a subir al Monte Arafat, conocido también como "Yabal Al Tauba" (arrepentimiento), considerado el ritual más importante del "Hach". En este monte, el profeta Mahoma pronunció hace catorce siglos su último sermón en medio de miles de sus seguidores, dos meses antes de su muerte en la ciudad de Medina, donde está enterrado.