Carolina Perles, exesposa del exministro de Transportes José Luis Ábalos, ha roto su silencio en televisión con un testimonio explosivo. En el estreno del programa de Telecinco El precio de la corrupción, Perles insinuó que el antiguo dirigente socialista podría tener dinero oculto fuera de España. “Que miren en su pasaporte, porque desde que dejó de ser ministro no ha dejado de viajar”, aseguró en la entrevista con el periodista Santi Acosta.
Perles cargó con dureza contra Koldo García, el exasesor del exministro implicado en la trama de corrupción del llamado “caso mascarillas”. Lo calificó como “un matón” que grababa conversaciones para venderlas y afirmó estar “completamente segura” de que actuaba como “topo” del ex número tres del PSOE, Santos Cerdán, actualmente en prisión provisional.
La exmujer de Ábalos recordó que la presencia de García en su vida matrimonial supuso “un antes y un después”: “Entraba y salía de nuestra casa como quería”, relató. Según su versión, cuando decidió prohibirle la entrada comenzaron las amenazas, hasta el punto de insinuar que “hay accidentes de coche” tras la compra de un vehículo nuevo.
Sospechas de dinero y regalos
En su relato, Perles aseguró que, tras la llegada de Ábalos al Gobierno en 2018, percibió un cambio en su comportamiento: “Es mucho más hermético con su vida. Veía cosas que no eran muy normales”. Entre ellas, menciona la recepción de regalos como bolsos o joyas, así como cantidades de dinero en efectivo “inusuales” que despertaron sus sospechas.
El empresario Víctor de Aldama, también entrevistado en el programa y considerado uno de los nexos de la trama, afirmó que llegó a entregar entre dos y tres millones de euros a Ábalos y García. Señaló, además, que el asesor “cobraba por todo” y que la situación se volvió insostenible cuando le exigieron una comisión por un contrato de mascarillas en plena pandemia.
Una doble vida
Perles también habló de su faceta más personal. Contó que descubrió en el ordenador familiar páginas pornográficas y correos electrónicos entre Ábalos y Jésica Rodríguez, una mujer que, según ella, recibió del exministro un piso en la plaza de España y trabajos en empresas públicas. “Jose me dijo que lo hacían todos y que esa persona no significaba nada en su vida”, recordó.
Relató además que, mientras era operada de un cáncer de pulmón, su marido mantenía una relación extramatrimonial. “Yo también tengo derecho a contar mi historia y a mi honor”, reivindicó, explicando que decidió dar el paso tras ver cómo otras mujeres de su entorno aparecían en platós y juzgados.
La expareja de Ábalos sostiene que llegó a informar de sus sospechas a dirigentes socialistas como Adriana Lastra y Maritcha Ruiz Mateos, e incluso trasladó a Nadia Calviño sus inquietudes, aunque la entonces ministra de Economía prefirió no escuchar más. También asegura que recibió una invitación de Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, para tomar un café, aunque en ese momento decidió no contar nada.