Ruptura
La polifacética Ana Obregón ya no sale con su joven novio Darek
jueves 07 de febrero de 2008, 20:32h
Aunque es bien conocido que la actriz, madre y bióloga –ahí es nada- no quiere que se hable de ella por sus amoríos, en esta ocasión, para evitar rumores, ha preferido hacer un comunicado para dar el tema por zanjado: "No me gusta hacer este tipo de comunicados pero, como veo que las especulaciones con respecto a mi vida privada no cesan, así como el acoso y las persecuciones de paparazzi que sufro las 24 horas del día, haciendo que sea imposible vivir con la libertad a la que todo ciudadano tiene derecho, me veo obligada a confirmar que he decidido finalizar mi relación sentimental".
La presentadora ha añadido: "No tengo por qué aclarar los motivos, que pertenecen exclusivamente a mi vida privada, ya que, como todos saben, nunca me he aprovechado económicamente de mis relaciones, hecho que avalan los 25 años que llevo trabajando sin descanso. Aunque soy consciente de que en ciertos programas llenarán muchas horas de mentiras, injurias y basura, pido respeto a mi intimidad y al honor, viéndome obligada a tomar acciones legales contra todos aquellos que no lo cumplan".
Así de clara se muestra y así de claro lo ve, porque no hay duda de que esta nueva ruptura dará mucho de que hablar. Ana, mal que le pese, no se va a librar, y menos ahora, de salir de su casa escondida en el maletero de su coche para que no la pillen los paparazzi. El caché de Darek, que ya subió cuando conoció a Ana en Ibiza, volverá a crecer como la espuma. Su teléfono en estos instantes debe estar sin parar de sonar con ofertas millonarias de cualquier programa del corazón. Contar lo incontable le haría dejar de desfilar durante una buena temporadita y también dispararía la audiencia televisiva de la cadena que consiguiera la exclusiva.
Habrá que esperar para ver que es lo que pasa. Está claro que la polifacética actriz no tiene suerte en los amores. Pero este en especial causó una especial polémica desde el principio. De hecho, ni siquiera su padre, el empresario Antonio García, le quiso conocer. ¿Será cuestión de edad o existe algún problema más?
Por la alcoba de Anita han pasado a lo largo de su vida muchos hombres, pero los más importantes de su vida, reconocido por ella misma, han sido Miguel Bosé, que se convirtió en un gran amigo con el paso de los años; el desaparecido Fernando Martín, que fue el amor de su vida, y el conde Lecquio, con el que mantiene una buenísima relación gracias al hijo que tienen en común, Alejandro, el otro hombre de la vida de Ana.
Lo que no hay ninguna duda es que aunque lo niegue, a Ana siempre le ha gustado estar en el ojo del huracán, una virtud o defecto que va innatos en su gran personalidad.