Una tarde de mucha expectación dejó una impresión agridulce. Poco faltaba para llenar la plaza. Los novillos de Fuente Ymbro de parecida edad y parejas hechuras han dado un juego desigual: en el tercio de varas se destacaron el 1º y 6º, mientras los demás salían huidos y manseaban sobremanera.
Bruno Aloi perdió a Embriagado (1º 12/21). Se lo dejó en las varas a la merced de Teo Caballero, quien le cerró la salida y le dio una media docena de vueltas de desgaste. Pasajero (4º1/22) no se prestó a este tipo de maniobras y salió huido. Aloi pechó con la brusquedad de la embestida, sin acoplarse a su contrario. La espada fue puesta con habilidad hasta la bola.
El Mene se enfrentó con Mimoso (2º12/21), que iba desarrollando el sentido a medida que avanzaba la faena. El Mene le buscaba las embestidas, pero el premio fue una ovación. La espada entró entera y atravesada. Y otra ovación se la mereció con Harpío (5º10/21): los estatuarios de prólogo y las bernardinas de epílogo, el entremedio de tandas aseadas y algunos pases de pecho para recordar.
Pedro Luis fue el único que se animó a hacer los quites. No acertó en alargar las faenas tanto a Agitador (3º12/21) como a Taranto (6º1/22). Al abordar a su primero, lo cambió de terrenos, pero para nada ha servido. Citó a Taranto a porta gayola y lo abordó con el capote con un ramillete de buenos capotazos. La faena con mucha voluntad, pero no para el toro que tenía en frente. La espada al segundo intento de esmerada ejecución. Se llevó un golpe o una cornada a la hora de descabellar.