El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este jueves la modificación del Protocolo de Alertas Meteorológicas de los Jardines del Buen Retiro con un nuevo protocolo de gestión de riesgo de arbolado que mejora el actual.
El protocolo amplía el umbral de viento, permitiendo reducir el cierre del parque en días de altas temperaturas. El texto será sometido a información pública durante un plazo de 30 días para recibir la luz verde definitiva de este mismo órgano en junio.
El cambio de la normativa vigente ha sido examinado con exhaustividad por los servicios técnicos de la Dirección General de Zonas Verdes y Gestión del Agua, que han realizado un análisis de ciencia en profundidad para comprobar si era posible flexibilizar el protocolo sin rebajar la seguridad para los 20 millones de visitantes que recibe el parque histórico anualmente. Con los datos de la Agencia Estatal de Meteorología y la información estadística recopilada durante los últimos 12 años (de 2014 a 2025) sobre incidencias de ramas y árboles caídos, se ha detectado una menor influencia de la temperatura máxima y la humedad del suelo en la sucesión de caídas durante episodios de alerta naranja y roja respecto al protocolo de 2019.
Con este resultado, se ha excluido de la definición de los umbrales de activación de alerta y se ha suavizado en temperaturas superiores a 35º. De este modo, la definición de umbrales de activación del ‘Protocolo 2026’ quedaría establecida con la fórmula que se muestra en la tabla, donde se puede comparar el modelo actual con la propuesta aprobada en Junta de Gobierno: se rebaja en 5 km/h el umbral de rachas de viento para activación de alerta naranja con rango de velocidad máxima entre 45 y 60 km/h (hasta ahora en 40-55 km/h) y a partir de 60 km/h la roja (hasta ahora superior a 55 km/h).
La calidad de los datos analizados también se ha servido de la información obtenida a través del Servicio de Evaluación y Revisión Verde (SERVER), especializado en la gestión del riesgo del arbolado en la ciudad y creado en agosto de 2018. Con el cambio propuesto, no se rebaja el nivel de seguridad de los visitantes del Retiro, objetivo principal del protocolo.
Cuatro escenarios
Establece unos niveles de alerta según unas variables meteorológicas fijadas a partir de unos umbrales de alerta por viento y nieve, que se refieren a la intensidad de las nevadas o la velocidad de las rachas máximas de viento, moduladas tanto por la previsión de temperatura máxima, que afecta a la caída de ramas, como por la humedad del suelo, que puede afectar a los árboles.
El protocolo establece cuatro niveles de alerta, en función de las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET):
- Verde: Corresponde a aquella situación en la que ninguno de los factores meteorológicos supera el umbral mínimo establecido.
- Amarillo: No existe riesgo para la población en general, aunque sí implicaría cierta probabilidad de caída de ramas o de arbolado.
- Naranja: Existe un riesgo importante con mayor probabilidad de caída de ramas y arbolado (se recomienda el desalojo y se balizan zonas de riesgo).
- Roja: El riesgo es muy importante, con una probabilidad elevada de caída de ramas y arbolado en los jardines (se cierran los parques).