El artista británico David Hockney, uno de los artistas más influyentes del siglo XX, ha fallecido a los 88 años.
Aunque formado en Reino Unido, Hockney logró fama mundial al mudarse a California, EEUU, donde pintó sus icónicos cuadros de piscinas en los años 60, en los que retrató el hedonismo de una época florenciente.
La subasta por 80 millones de euros en Nueva York de Retrato de un artista (piscina con dos figuras), de 1972, lo convirtió en 2018 en el artista vivo más cotizado en una puja.

Erica Bolton, publicista del artista, ha sido quien ha informado de su fallecimiento, describiéndolo como una de las figuras "más importantes" del arte contemporáneo en el siglo XX y XXI. "Ha fallecido plácidamente en su domicilio este jueves, 11 de junio, un mes antes de cumplir 89 años".
En un comunicado, citado por la BBC, Bolton destaca su "legado perdurable, que refleja su entusiasmo intrínseco por la vida".